Hombres de agujas tomar

El sol caía sobre las montañas. Yo regresaba de entrevistar a un hacedor de jaulas. Caminaba por los laberínticos callejones de Trinidad, esos soslayados en las guías turísticas, dueños de historias tan interesantes como las narradas por los investigadores de renombre; esos caminos estrechos llenos de personajes desconocidos que también enriquecen nuestro patrimonio… Doblé la esquina, frené en seco.

Sentado en la acera, con la espalda apoyada en la pared de un edificio un joven de virilidad incuestionable tenía sobre sus piernas un lienzo de más de dos metros con una parte presa en un aro de bordar. El muchacho introducía la aguja, daba vueltas al hilo, sacaba la saeta otra vez, volvía a penetrar el tejido desde otro ángulo, hasta terminar el punto deseado.

De esta forma, conocí a quienes nombré “randeros”, para masculinizar el arte de la randa, ese al que las damas de la sacarocracia trinitaria dedicaban su tiempo de ocio y con el transcurrir de los siglos se convirtió en una de las tradiciones más autóctonas de la tercera villa de Cuba.

Al final de la semana tenía las confesiones de un militar y un médico retirados que habían estudiado Defensa Antiaérea y Pediatría, respectivamente; de un Licenciado en Química de 28 años, un elaborador de alimentos, un desvinculado laboral; muchos de ellos casados, padres de familia… unidos por las labores de agujas como aliciente económico pero, en todos los casos, el arte del deshilado había echado raíces al punto de convertirse en parte de su cotidianidad, como mirar la pelota o jugar dominó.

Yo mismo terminé prisionero entre los hilos de la artesanía nacida de manos masculinas, cuyas piezas exhiben un acabado tan exquisito como las hechas por mujeres. Me adentré en el pasado, que no fecha de forma puntual la llegada del trinitario en este tipo de manualidades. Envidié la capacidad para memorizar más de 20 puntos diferentes, a falta de un manual de instrucciones. Alabé su osadía cuando rompieron los esquematismos, tan perjudiciales, y salieron a las calles en busca de comodidades para crear, como la luz del atardecer.

Gracias a la decisión de enfrentarse a miradas incómodas con sus comentarios malintencionados adjuntos, el encanto de la urdimbre sedujo a otros hombres, hasta alcanzar una cifra, todavía creciente, de más de una docena de varones dedicados a este tipo de artesanía en Trinidad.

No gozan de fama. Solo conozco a uno que ha trascendido: Robbins García Ríos, a quien dedicaré un post por merecer el Premio a la Excelencia. A veces, los recursos para trabajar escasean, la vía de comercialización no reviste en beneficio de los artesanos, muchas veces; el uso desmedido de la aguja les ha traído padecimientos de salud…

Ellos miran adelante, buscan la perfección en cada pieza nueva. Mientras trabajan escriben inconscientemente, con aguja en mano, un capítulo inédito de la artesanía contemporánea de Trinidad.

Nota: Pueden encontrar más información, a través del reportaje que publicara semanas atrás en la versión digital del semanario Escambray, de la provincia de Sancti Spíritus si hacen clic aquí.

Anuncios

20 Respuestas a “Hombres de agujas tomar

  1. Que tremenda sorpresa me lleve al leer el articulo de hoy, no tenia ni la mas remota idea de ese arte en hombres, peroo me encanto saber que en mi ciudad existen esos ” Randeros”. Es un arte antiguo,bello y muy fino, que fuera de alli hay que pagarlo caro… Me da alegria que halla gente que siga con esa tradicion y que sean hombres, muy a pesar de que hallan tenido que dejar sus profesiones o estudios para ,por la necesidad ,dedicarse a eso..

    Me gusta

    • Pues sí, Marlene, es una estampa nueva y muy autóctona de nuestra ciudad. Como ves, Trinidad se resiste al paso del tiempo y todavía en pleno siglo XXI nos regala imágenes muy nueva para goce de todos los trinitarios y los que se sientan como tal. A veces el trabajo de estos hombres-como el de los artesanos en general-puede quedar malpagado por parte de los compradores, es cierto pero estos varones ya están presos entre agujas. Muchos de ellos no han dejado sus carrearas o trabajos, al contrario, han sabido conjugar ambas pasiones. Yo me llevé una gran sorpresa mientras hacía el trabajo. Ya te respondí en el lente que, por cierto, extrañaba tu visita esta semana. Un beso y nos vemos siempre en la Isla nuestra

      Me gusta

  2. Manuel Alberto Garcia Alonso

    Carli, maravilloso articulo. Me alegra muchisimo ver como se rompen viejos prejuicios y nuestra villa se remonta contra los viejos tabues.
    Reflexionar acerca de las verdaderas razones que impulsaron a estos trinitarios “de a pie” a meterse en los vericuetos antiquisimos de la randa es cuestion de otro momento. Algunas ideas ya tenemos sobre el tema, pero lo esencial es saber que en Trinidad, centro sur de Cuba, hay un grupo de hombres-varones-masculinos dedicados a esta tarea que ennoblece las tradiciones.
    Abrazos mil, Manuel Alberto

    Me gusta

    • Gracias, Manuel, estaba a punto de escribirte porque me extrañaba tu ausencia por esta Isla de la que ya formas parte. Lo curioso de estos randeros es que muchos, como le explicaba a Marlene, es que muchos de ellos han sabido combinar su trabajo y la randa. Tienes razón, los motivos son tema para otro momento pero a veces hay cosas que se agradecen, ¿verdad?. Mira esta nueva imagen que nos regala Trinidad a las puertas de su 500 cumpleaños. Es cierto que nuestra ciudad es maravillosa, única….
      Gracias una vez más por estar y ofrecernos tus consideraciones.
      Abrazos desde tu ciudad.

      Me gusta

  3. Carlos me has recordado la cantidad innumerable de aros de bordar randa de aluminio que fabriqué y les vendí a las muchachas de la candonga, no es por falta de humildad, pero los aros que yo hacía tenían la mejor calidad del territorio, y ya en esa época, hace más de 10 años habían algunos hombre que se dedicaba a la randa. Me alegra que esa tradición ahora incrementada en las manos de los hombres no se pierda en nuestra tierra.

    Me gusta

    • A usted, Jorge, le agradezco sus palabras y la bienvenida a la Isla nuestra, si es primera vez que nos visita. Vaya! Me sorprende usted con su testimonio. El mundo es un pañuelo, de eso estoy cada vez más convencido. Esta imagen, como bien expongo, es relativamente muy joven. Sí, algunos hombres se dedicaba al deshilado desde los cuartos de sus casas, escondidos, temerosos. Pero ha sido en la alborada de los últimos años, más o menos una década, que han salido a la luz, para suerte de todos porque Trinidad se enriquece con estas particularidades que la hacen tan especial para quienes la habitamos o poara quienes la visita desde todas partes del mundo.
      Pierda cuidado, que la tradición no se perderá, estoy seguro. Al menos, aquí le escribe un trinitaroi raigal que se empeña en que Trinidad nunca pierda sus encantos y, créame, no estoy solo en esta faena porque cuento con la yuda y los criterios de muchos, como usted que hoy ha aportado a esta isla nuestra una historia muy interesante. Aquí lo espero el próximo martes. Saludos.

      Me gusta

  4. Ahí na’ ma!!!!!!!!!!!!

    Me gusta

  5. JOse F González

    Receurdo que en una ocasión, andando las calles de Trinidad con un huésped, me dí de manos a bocas con un señor que rondaba los 45- 50 años y estaba ensimismado en su aro de hacer randas. Nos acercamos con curiosidad pues era la primera vez que veía a un hombre haciendo tales labores. El señor muy amable, pero en un tono muy viril, nos explico que usaba esta labor como una terapia contra el stress y a la vez “ayudaba” al presupuesto familiar.
    Carly, como siempre tu post muy interesante. Pero me queda el deseo de conocer el reportaje ampliado. Lobuscare en el link que propones.
    un abrazote desde aca y nuestros deseos de que tengas una vacaciones divertidas.
    El Clan de Brooklyn.

    Me gusta

    • Jose: puedo asegurate que ese señor que nos describes es Rivalta el médico, te lo digo porque el vendía muy cerquita de la Canchánchara, ahora vende en otro lugar. Sí, no son pocos los turistas que se sorprenden y hasta los cubanos y hasta los trinitarios, como yo, que cuando me introduje en este peculiar universo no pude safarme de él. Sabes que hemos conversado del tema y te contaba de la admiración y fascinación que siento por estos hombres. Espero el trabajo de Escambray te haya ayyudado, el impreso es un poco más largo, aquí lo tengo para cuando vengas.
      Pero el original es más extenso, y todavía lo tengo reservado para aquella posible publicación que es conveniente no mencionar para que se dé, como bien dícen los viejos, todavía cruzo mis dedos para que el trabajo salga completo. Un beso para todo el clan. Ah! Ya te contesté en el Lente.

      Me gusta

  6. Carli, no tengo que decirte como siempre: “precioso el post” porque ya sabes que quedé prendada de estos randeros desde que leí tu trabajo por primera vez y, por ende, lo publicamos en Escambray. Un besote, mi niño, y mira a ver si no nos abandonas en las vacaciones, jejejeje. Besos

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Mi vida: jamás los abandonaría, eso nunca. Ambos nos debemos una charla larga que muy pronto tendremos. Bien sabes que los randeros deben mucho a Cuba profunda el salir en el impreso espirituano. Yo también quedé sorprendido con estos hombres, por su osadía y por la imagen tan auténtica que enriquece el patrimonio intangible que tanto amamos. Un besote, tu niño.

      Me gusta

  7. Hector Betancourt

    Hola Carli, realmente es extraño ver a un hombre enfrascado, en labores tan autenticas y tradicionales como las labores del hogar, esta imagen captada por tu cámara es entre otras cosas autentica e increíble, si no es por que la estamos viendo, pero las formas de buscarse la vida, van mas allá de puros convencionalismos sociales, es uno mas buscandose el “pan nuestro de cada dia” y lejos de ser una extrañeza, se hará cotidiano y romperá con esquemas de tradiciones, de chicas de sociedad haciendo su ajuar de bodas, en fin que muchos hombres seguirán esta tradición, que ya no será de chicas solamente, esto hará que Trinidad siga siendo la 3ra Villa que siga adelante en el arte de la randa y dará mucho de que hablar !!!!! Me gusta que no se encasillen las labores , a modo de comentario diré que aquí en Madrid proliferan negocios unisex, como son los de hacerse las uñas de porcelana, o gel y los regentan chinos, cuando las chicas entran lo mismo las atiende el chino o la China, ¿Que te parece? Y la verdad es que al principio era “raro” pero ya la gente se va acostumbrando. Chao Carli, un besote.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Hecti: Es impresionante cómo las mentes de los trinitarios han evolucionado a tal punto que el mero hecho de salir a las calles-más en nuestra cuidad que bien sabes adolece de un pensamiento un tanto ortodoxo-es una se las sorpresas más grandes que he recibido en los últimos tiempos.
      Cuando buscaba antecedentes, los investigadores me decían que aún ni el hombre más afeminado de la colonia se hubiera atrevido a tomar un aro de bordar, ni siquiera para ver la pieza… me alegra muchísimo que lleguen estas nuevas ideas y estampas a la villa, aunque todavía persistan algunos detractores.
      Gracias por tu información sobre ecos similares desde la Madre Patria, La universalización no entiende se géneros, ¿verdad?jajajaja. Un besote y gracias siempre por estar.

      Me gusta

  8. la necesidad económica revela el alma de la gente, hay quienes se van a soluciones fáciles en que se autodregadan y/o degradan a otros y hay quienes buscan variantes más honradas y placenteras… este caso es muy interesante tratándose de un país tan machista como el nuestro, pero yo sigo afirmando que en nuestro país hay hombres que también son muy sensibles sin dejar de ser hombres… para hacer ese trabajo hay que serlo, hay que en cierto modo amar el arte y hay que tener valor porque como quiera es algo fuera de lo común… y es muy bueno que una tradición como esa sobrepase a las mujeres porque eso garantiza perdurabilidad… en lo personal, de trinidad recuerdo siempre dos cosas en la artesanía: el trabajo con maderas y el trabajo con el hilo y las randas… no sé en qué estado andará el primero, pero ya veo que este va muy bien…

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Gracias, Camarero, por acercarte. A mí no deja de fascinarme las estampas tan ricas que podemos encontar a diario, con solo voltear la mirada. Yo también quedé sorprendido cómo estos hombres desafiaron los prejuicios-no pocos, como bien dices, en una sociadad machista como la nuestra-para darse a conocer. Sí, tienen mucha sensibilidad y aman su trabajo. Ello se muestra con la calidad y el perfeccionamiento de sus piezas, al punto de innovar en los diseños para hacerlos lo menos reiterativos posibles.
      Respecto al futuro de las tallas te digo que va por buen camino, aunque este todavía constituye un perfil desarrollado fundamentalmente por hombres, solo conozco una mujer dedicada a estas labores, pero aún falta por la especialización.
      Nadie sabe y pronto me encuentre mujeres descarnando madera para hacer tallas, y les dedique un post. No dejes de darte un saltico a esta isla nuestra cada vez que puedas. Un abrazo

      Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Sí, ley, al fin el post (pero no el mar)jajajaja. Bien sabes es una deuda que tenía pendiente en la Isla nuestra, saldada ahora. 🙂

      Me gusta

  9. Clara Marina Hernández López

    Carli cada vez que leo algo me quedo atónita lo que puede uno aprender cada dia y cosas tan maravillosas que hace cada vez resaltar las costumbres y el rompimiento de esquemas y tabúes de nuestra Villa Trinitaria, vuelvo a repetirte, no cambies el rumbo !!!!!!Sigue Adelante!!!!!!, es verdad que Dios te ha llevado a tu verdadera imagen y proyecto de tu vida eres ya , pero serás mejor aún en tu carrera de Periodismo, de veras eres formidable, en enfocar , en tus comentarios parace que estamos dentro del contexto, podemos saborear de forma muy grata y disfrutar de tu compañía, Felicidades a tí y a esa mami y papi, abuelos, amistades que ayudan a que no pares ………Besos, una pena que cuando regrese a Cuba pueda disfrutar muy poco de todo esto…..

    Me gusta

    • Trataré de no cambiar el rumbo, Clara, lo prometo. Atónito me quedé yo cuando vi a estos hombres sentados en la acera. Es increíble. Luego te voy a prestar el reportaje que salió en la versión impresa de Escambray para que lo leas y tengas más detalles de estos artesanos que ayudan a escribir la contemporaneidad de las labores de aguja en nuestra Trinidad. Un beso cerca del mar y del monte.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s