255

Logotipo de la carrera de Periodismo en la UCLV

Logotipo de la carrera de Periodismo en la UCLV

“(…) porque la gente no son más que números”. Polito Ibáñez

El 13 de febrero de 2008 llegué por primera vez a la Universidad Central “Marta Abreu” de las Villas con el afán de superar mi título de Técnico Medio y Bachiller en Gestión Documental y Archivos. Tenía claro mi deslumbramiento por los medios de comunicación masiva, por eso escribí en primera opción la carrera de Comunicación Social, pero jamás valoré el Periodismo como una posibilidad, no por falta de interés, sino porque pensaba que la carrera estaba destinada solo a estudiantes de preuniversitario.

Faltaba solo una casilla por completar y no podía enmendar mi elección, según me alertaron en el Departamento de Ingreso para no decidir a la ligera. Con la esperanza de encontrar una opción para sellar mi boleta sin tener que recurrir a las carreras previamente desechadas, volteé la hoja. Ahí estaba Periodismo. Entonces supe que podía optar por la profesión más bella del mundo, según lo definiera García Márquez.

“En un mes regresas para las pruebas de actitud”, me informaron. Cuatro semanas después estaba en la Facultad de Humanidades sin más pretensiones que lanzarme a la aventura, dispuesto a luchar por una plaza.

Recuerdo el mínimo detalle, el pantalón de mezclilla azul, el pulóver blanco con dos franjas verdes en las mangas, los zapatos color piel. En la agenda llevaba el resultado del método aplicado durante el tiempo de mi preparación: quien llegara a mi casa debía formularme una pregunta de cualquier tópico. Luego añadí a la sopa de interrogantes las lecciones recibidas de mi abuelo acerca de Política, el entrenamiento de Arte, a cargo de mi padre, junto a los recortes de las noticias más trascendentales publicadas en la prensa, recopilados por mi madre.

Aquel martes, 13 de marzo, quedé reducido a tres dígitos: 255. El pequeño cuadrado de papel con el cuño estampado de la Universidad y encima el número, escrito en tinta azul, se convirtió en un carnet de identidad sin el cual no podía realizar a las fases siguientes, en caso de aprobar la primera.

Antes de empezar a responder las 25 preguntas del cuestionario, me encomendé a Dios y a los espíritus de mi familia. Cometí errores, no me avergüenza decirlo: los nervios me impidieron dilucidar cuál era el humedal más grande de Cuba, la organización de masas más grande del país y a quién se le conocía como el General de los Hombres Libres. Sin embargo, tampoco niego que salí de la primera prueba confiado, no por autosuficiencia sino por lógica: solo había fallado en 3 de 25, tenía buen average.

Al anunciar los seleccionados para la segunda ronda, fui el último número en mencionar. Respiré y volví al ataque, ahora solo quedaban 6 de 30 jóvenes en el inicio. Pero la felicidad con que salí la primera vez se vino abajo al terminar la segunda fase, concerniente a redacción, interpretación y dictado, porque el resto de los aspirantes desarrolló el texto en más de una hoja. A mí me sobró espacio. “Recuerda que los periodistas deben ser concisos”, me consoló mi padre al ver mi poca fe.

Sin embargo, por segunda vez la suerte -o el destino- me sonrió y quedé entre los escogidos para la última fase. Nuevamente fui el último número anunciado.

Algún episodio perdí por el impacto. Solo recuerdo a mi padre abrazándome, a mi hermana negra felicitándome y a un amigo, por ese entonces estudiante de Psicología, estrujarme el cuerpo.

Una vez dentro del aula recuperé mi nombre. Fui el segundo en someterme al tribunal; mas la embestida devino en diálogo ameno donde diserté sobre los años en el Politécnico y cómo había llegado a convertirme en aspirante a periodista; hablé de Isabel Allende, de la sección infantil a mi cargo en Radio Trinidad cuando era pequeño y de la ausencia de un antecedente familiar dedicado al oficio de José Martí, Jorge Mañach, Enrique de la Osa, José Alejandro Rodríguez, Luis Sexto…

Al día siguiente supe que había quedado en segundo puesto. Entonces aquella aventura no me pareció descabellada y pensé en la sentencia pronunciada por mi madre en infinidad de ocasiones: “los caminos no pueden torcerse”. Nunca pensé encaminarme por los rumbos del Periodismo, pero tal vez me estaba predestinado.

Todavía conservo el papel cuadrado con el número grabado en tinta, otro de mis compañero-él fue el 280- lo atesora en su billetera. “Lo quiero plasticar para no perderlo nunca”, me dijo cuando le comenté sobre este post. Mañana el calendario marcará cinco años, pero ni el más superfluo detalle de aquel martes, cuando giré el picaporte de las puertas del Periodismo con un número de tres dígitos, logra desdibujarse.

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Acerca de Carlos Luis Sotolongo Puig

Joven reportero con alma de cronista y fotógrafo aficionado. Desde Trinidad de Cuba cuento historias a quienes decidan acompañarme.
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21 respuestas a 255

  1. Dr.Mario Alberto Triana Estrada dijo:

    Hoy yo tambien tengo la suerte de tener un numero y es el uno en responderte y felicitarte por tu esfuerzo a ti carli y a todos los q te apoyan en tu vida , seras un gran periodista y ya veras los regalos q la vida y dios te daran por ser un exelente profesional , ya en tus primeros pasos aquellos que seguimos tu carrera desde el principio se avisora el exito , Enhorabuena hermanito

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Ay, Mayi, esos elogios tuyos ponen colorado a cualquiera. Ya ves!! Hoy nadie te dio alante para comentar jejejeje.
      Lo más importante, Mayi, es que esos regalos que me auguras los pueda compartir con gente especial como tú, de los que se alegran con mis alegrías y los que me socorren cuando me fatigo. Un beso y miles de gracias por tu cariño.

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  2. isa dijo:

    carlitin, siempre te he dicho que no pudiste escoger mejor carrera, porque aunque tu quizas no lo supieras naciste para ser periodista……. y de los buenos!!!!!!!!!!!!!!!!!, siempre para ti toda la suerte del mundo , que se llegaras lejos en tu profesion, sabes que tu exitos los disfruto, un abrazo bienfuerte, para ti y para esos papas tan maravillosos que siempre te han apoyado y ayudado.

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Te acuerdas, Isa cuando conversábamos en casa? Tú si puedes decir a ciencia cierta que nunca valoré el periodismo como una alternativa y mira qué grata sorpresa… Gracias por tus elogios, mi vida. Es bueno saber que estas letras llegan, son entendidas, gustan y sobre todo, cuentan con la crítica constructiva de quienes, como tú, siempre me han dado aliento… Un beso. Te quiero.

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  3. Manuel Alberto dijo:

    Carli, ya sabía tu historia. Tuve el honor de escucharla de tus labios, sentados en el “Fando”, recuerdas?, tomando tú un coctel y yo mi amado cogñac. Hoy me alegra decir que en ese no tan lejano casi fin de año me sentí privilegiado de conversar durante horas con un verdadero, hondo y detallista periodista. No lo serás. lo eres!
    Una vez más te digo: gracias por regalarme(nos) la cuota semanal de cubanía y honestidad.
    Tu yunta, siempre, orgullosísimo de ser tu amigo, el Manue

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Verdad, Manuel!!! Tú si escuchaste la historia con lujo de detalles jejejeje. Soy yo el que te agradece haberme dado la posibilidad de conversar y sobre todo de intercambiar criterios contigo.
      No me agradezcas nada, soy yo el eterno deudor con todos los que, como tú me regalan un huequito del martes para encontarse conmigo. Un beso para todos por allá.

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  4. Héctor Jesús dijo:

    Carli, bonito y especial relato sobre tus inicios , algo ya conocía, pues en tus cartas me contabas, casi todo detalle a detalle, yo siempre he sentido desde muy dentro que serias un gran periodista y te lo he hecho saber en multitud de ocasiones, tus redacciones, formas de expresarte, tu espacio en la radio, en fin que con mucho orgullo por la parte que me toca puedo decir que mi ahijado y sobrino es ya un gran ” Periodista” y muestra de ello es que aún sin título en mano, todos los que te conocemos, te queremos y te seguimos martes y domingos, estamos seguros de ello, sólo desearte éxitos y más éxitos, un beso, te quiero mucho.!!!!!!!!

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Ni yo mismo podía prever, Hecti, que aquel chiquillo que caminaba todos los domingos para Radio Trinidad terminaría estudiando periodismo. Ya lo dice la canción: ♪la vida te da sorpresas…♪
      Gracias a esa fidelidad de martes y domingos es que estas botácoras siguen en pie… Un beso y mi agradecimiento siempre por estar ahí, aunque el mar nos separe. Te quiero.

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  5. Carli, ha sido un post genial, como siempre. Leyéndolo, intentaba recordarme en tu tribunal, hacía memoria porque he estado en casi todos los tribunales espirituanos que desde mi graduación han sido, pero nada. Es lo de menos, verdad? Lo que realmente importa es que estabas predestinado para esta profesión que también es oficio y un gran dolor de cabeza, pero para los dolores -los físicos, al menos- están las aspirinas. Un besote grandísimo de tu hermana, que en su momento histórico fue el número 648.

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Gisse: tú no estuviste en mi tribunal. Recuerda que mi prueba de aptitud fue en la UCLV. Mi tribunal fue Linnet, Neiky y Rafael. Todo parece indicar que sí, de hecho resulta extrañó: a estas alturas no me imagino ejerciendo otra profesión que no sea el Periodismo. Tú misma me enseñaste a quererlo más-y no es exageración-cuando te comentaba de ciertos momentos desagradables del primer semestre de primer año, siempre me diste ánimos. Un besote. Desde la isla nuestra huele a cumple… jejejeje.

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  6. Qué bueno que fuiste el 255, que aprobaste, que eres bueno, que escribes bien (eso, coincido con Gisse, lo demuestras siempre) Sabes qué? en mi vida no ocupas un número tan atrás… yo, que no quiero a 255 personas, te aseguro que tú estás, junto a mi familia, entre los primeros…te quiero, 😉

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Síííííí, tengo a mis dos musas en el post de hoy!!!!!!Ley, no me alabes tanto, mira que si alguien indebido lee estos comentarios… jejejejeje. También tú estás ahí alantico y lo sabes… pero eso de decir quién es el/la primero(a) me puede ocasionar celos y problemas jejejeje. Un besote. Te quiero.

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      • No importa, es más, no me importa, a fin de cuentas el que te cele es porque sabe que eres grande, el que se duela de que yo te quiera mucho mucho, es porque sabes que sin reclamarlo, sin pedirlo, sin mendigar, te has llevado mi cariño. 🙂 sin medias tintas, o se corren todos los riesgos o no se corre ninguno, y sabes que así, sin términos medios, te quiero muchísimo.

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        • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

          ¿Sabes, Ley? Hoy mismo estaba pensando en cómo fue que en realidad nos hicimos tan amigos…y tengo imágenes vagas (que no me importa en lo absoluto en realidad, te confieso) Solo sé que de buenas a primeras estábamos compartiendo secretos y tomando café en Santa Clara. Qué bueno que estas siempre, Ley, con esos abrazos para salvarme del naufragio!!
          Te quiero grande, grande.

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  7. Maria Perez Mena dijo:

    Me encanto tu relato de como llegaste a esa carrera. Enhorabuena hiciste un pleno eligiendola, realizándola, que tengas mucha suerte. Un abrazo

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Yo siempre lo he dicho, María, mi historia no es la convencional, la del niño que siempre supo que iba a hacer periodista (en realidad creo poco en esas historias) Pero sí, al cabo de cuatro años por estos rumbos debo confesarte que estoy deslumbrado, seducido por esta profesión u oficio. Un abrazo.

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  8. Roberto Glez dijo:

    !Buena historia, Carlos! Parece que tu fin ya estaba escrito y asi podrias contarnos estas historias un martes tras otro. felicidades por este aniversario.

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Bueno, Roberto, eso de que el fin estaba escrito me suena un poco apocalíptico jejejeje. Gracias por sumarse a esta fecha tan importante para este aprendiz de reportero… entre las tantas deudas que tengo con el Periodismo está la de haber despertado en mí el interés por mis blogs, por compartir historias con amigos como usted. Saludos.

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  9. JOSE F dijo:

    el unico que no sabia que estabas predestinado a ser un excelente professional del peridismo eras tu!!!!!! suempre confié en tus posibilidaes e inteligencia. Lo dicho por un amigo comúun: heredaste la inteligencia e tus padres y de sus amigos ( entre ellos yo) jajaja,
    que pena llegar tan tarde a este post!!!! pero ahi te deje mi sentir
    un abrazote

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Y quién dijo que llegaste tarde???? Nunca es tarde… si el comentario es bueno jejejeje.
      Bien sabes que mucho he aprendido de ti, entre otras cosas en relaciones públicas jejejeje.
      Otro abrazote.

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