Sutilezas

SutilezasEstamos juntos desde muy lejos,
jóvenes, viejos,
negros y blancos, todo mezclado;
uno mandando y otro mandado,
todo mezclado;
(…)

San Berenito, Santa María,
Santa María, San Berenito,
¡todo mezclado!

(…)

Nicolás Guillén

 

Me fascina la dualidad de creencias de algunos cubanos. En una mano el rosario para encomendarse al santoral católico, y en la otra un manojo de hierbas preparadas para despojarse si es necesario.

Los ojos incrédulos los identifican como simples ornamentos, los despistados apenas reparan en ellos; otros, aquellos que aguzan la vista, identifican el roll de ciertos objetos colocados sutilmente en los hogares.

En estos días he reído para mis adentros al visitar la casa de varias amistades y ver herraduras detrás de la puerta para embotellar la suerte y espejos colgados con vista a la puerta principal, para quien entre deje las malas vibras en su propio reflejo. He visto plantas de Tunas detrás de las ventanas, con una cinta roja para ahuyentar los malos ojos, imágenes de la Virgen de la Caridad con un girasol que se escurre entre el tallado y deja entrever una tacita con miel para la Patrona.

Encima de los escaparates asoman bordes de vasos con agua y en la pared del comedor la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Entre rosas, cupidos, helechos y jazmines se alzan racimos de Yo puedo más que tú y Vencedor… algunas sembradas por algún ancestro, otras recién plantadas “porque son muy bonitas”- sí, claro-. Entre los cuadros que colorean la sala se enmarcaran un ojo atravesado por un puñal, “un regalo de Fulano” ”- sí, claro-.   

Así algunas casas se trasmutan en sitios donde convergen espíritus y santos, velas y ofrendas… Con ellas se enriquece el halo místico de Trinidad, y el de esta isla toda. Tal vez estas costumbres yacen adormecidas en las esencias de cada uno, dispuestas a despertar cuando haga falta, quizá como remedio a la desesperación.

Nadie escapa a esa especie de mixtura que signa la identidad del cubano, y se hace palpable en la imbricación religiosa. En el legendario ajiaco descrito por el doctor Fernando Ortiz nos cocinamos todos, para suerte nuestra.   

“Al borde la locura hace hasta lo imposible, Carli”, me dijo hace poco una amiga. Y a pesar de una probada fe católica, hizo suyas algunas prácticas folclóricas para alejar los malos espíritus y recuperar la concordia en la casa.

Las tensiones familiares habían crecido en los últimos meses como la mala hierba, el negocio no prosperaba como pensó. Entró en catarsis y ese lunes colgó un espejo en una columna con vista a la puerta principal de su casa, sembró una Tuna, le amarró una cinta roja, y la puso en la ventana.

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Acerca de Carlos Luis Sotolongo Puig

Joven reportero con alma de cronista y fotógrafo aficionado. Desde Trinidad de Cuba cuento historias a quienes decidan acompañarme.
Esta entrada fue publicada en Cotidianas, Historias y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

22 respuestas a Sutilezas

  1. bertina viana dijo:

    La matica de Ruda, el bano con azucar y canela….Etc….Ahhh la mazorca de maiz detras de la puerta. Saludos.

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  2. Manel dijo:

    Muy buen comentario Carli, a mi , reconozco que en mis primeros viajes a Cuba me resulto un tanto….digamos extraño, hasta diria temeroso, hasta que intentas entender el porque de esto y aquello, y yo siempre lo traduzco en una sola palabra:FE.
    El ser humano, por lo general, necesita aferrarse a algo en lo que creer, sobre todo cuando se cierne sobre nosotros algun momento de mala suerte o simplemente porque unos es creyente.
    Un abrazo¡

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    • No eres el único que se soprprende, Manel. Yo te confieso que en algunos hogares que he visitado me han llamado la atención otras cosas, más cercanas propiamente a la religión yoruba. Y aún cuando no la practique me encanta ese halo de misterio que envuelve a estas prácticas.
      Tu comentario es muy cierto, eso es FE, así de simple. Esta FE es la que nos mantiene en pie, en lo que sea o en quien sea.
      Un abrazo y llégate cada vez que puedas a esta isla nuestra que se te extraña.

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  3. Ricardo Ruiz dijo:

    Son estas “cositas” las que de alguna manera extraña enriquecen nuestra cultura, sobre todo la caribeña, gracias a la infusion de otra idiosincrasia aun mas lejana, un poco mistica e incomprendida, muchas veces censurada, y que como San Berenito y la Virgen Maria viven en nuestro acervo cultural como diria nuestro campesino, juntos pero no revueltos. Leo tu escrito y me parece estar viendo una estampa que se vive y se repite a diario en algun lugar de nuestras antillas, que muy a pesar de las enseñanzas de nuestras iglesias y el embate del tiempo, perdura y persiste para reclamar su justo lugar entre nuestra psiquis de pueblo. Quizas es la manera del esclavo de antaño de procurar su inmortalidad y decirnos que ambas culturas estuvieron y siempre estaran invitadas al baile… ¡pues que siga la fiesta!

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    • Aún cuando las catequesis y las enseñanzas religiosas intenten desarraigar estas prácticas, Ricardo, ellas permanecen en el subconsciente de cada cubano, así es, aunque cueste entenderlo.
      Se lo digo de corazón: soy católico práctico y a la vez un curioso admirador de estas otras prácticas que, aun cuando no las realice, me llaman la atención desde ese enfoque socio-cultural cubano.
      Qué siga la fiesta, como bien dice usted, y que nuestra cultura cubana siga nutriéndose de estas estampas mágico-cotidianas, si puede decirse así.
      Regrese cada martes. Aquí le espero. Saludos.

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  4. Héctor Jesús Betancourt García dijo:

    Carli, siempre te digo que me encanta tu post, que es muy bueno, magnífico!!
    En fin, elogios que creo superan unos de otros, aunque para mi y todos los que te seguimos, son el regalo de un buen periodista que nos hace disfrutar,
    Pero lo de hoy es para mí algo más, lo digo como lo siento, soy y me considero católico apostólico y cubano, ( ja ja ) bromas a parte.
    Es que el tema me atañe , me he criado en un hogar con bases católicas y además somos practicantes, pero la verdad es que todo ese sincretismo me gusta y me llama la atención, me gusta ver determinados rituales y querer saber el resultado y el porque….???
    Yo no me haría Santo por ponerte un ejemplo, pero me gusta ver como lo hacen, me gusta oír y sentir cuando le dan un tambor a un determinado santo
    Yoruba, así que estoy entre esas personas que mencionas con una mano el Rosario y en la otra ???? Sabrá Dios.
    Eso sí para mí, la Fè que tengo y profeso es la que me guía.
    Un besote grande y gracias por tu magnífico post.

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    • Ya somos dos, Hecti, los que nos seducen estas prácticas. Te confieso que sí le tengo mi respeto a algunas ceremonias a los orishas. Pero me encanta oir cómo suenan los tambores y saber que ahí está parte de la cultura de mi país.
      Yo tampoco soy santo jejeje 😉
      Un beso y gracias siempre por esos elogios maravillosos. Te quiero.

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  5. Mayra dijo:

    Sabes Carli? tengo un amigo (unos diez años mayor que tú), que es la viva estampa de ese sincretismo. El estuvo intentando y a la vez pidiéndole a todo en lo que él cree que se le concediera poder viajar fuera del país (de esto hace unos cuantos años), bueno pues cuando por fin logró su sueño, tuvo que hacerlo acompañado con aquello que “le indicaron” los orishas. Lo gracioso (o trágico) es que no podía despacharlo en la maleta que va en la estiba, sino que debía llevarlo consigo en el equipaje de mano, fuera donde fuera. Te imaginarás los problemas mayúsculos que ha tenido (y tiene aún) para pasar su equipaje por los Rayos X, teniendo que explicarle a “los rubios” de por acá que se trata de un “objeto religioso” jajaja…

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    • Mayra, me has hecho reir con tu anécdota. Recuerdo u chiste del humorista cubano Churrisco, que era sobre una persona muy parecida a tu amigo.
      Pero esos nos hace seres “divinos”, como dicen por ahí, porque creo que son muy pocos los que viajan con sus santos a cuesta jejejeje.
      hasta el eso somos únicos los cubanos, verdad?
      Besos.

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  6. manuel alberto dijo:

    Alabao, Carlitín se desencadena! Mijo, escoges temas calientísimos!
    Ahora serio: el hombre necesita asideros, tablas de náufrago sobre las que sostenerse. Y la fe es su mejor manera de sentirse protegido. Personalmente creo que mi fe es mi amuleto. Tengo ejemplos personales que lo ilustran. Cuando Ludmila murió de cáncer yo llevaba 5 meses en Noruega y no teníamos dinero para ir a Cuba. Mi vida fue un infierno esos días. Pero la fe me salvó. Mi fe y mi esposa, que me apoyó como nadie nunca. Cada quién se baña en las aguas de su fe a su propia manera, poniéndole nombres convenientes…
    Ya sabes, siguaraya, curujey, flor de loto y agua bendita y la mezcla garantiza al menos tranquilidad. Hasta que aprieta el zapato de nuevo!
    Jejeje, aché pa ti y que Él te bendiga.
    Aquí te regalo la bendición celta, de más de 3000 años:
    Que el camino pueda encontrarse contigo,
    que el viento esté siempre a tu espalda,
    que el sol brille tibiamente sobre tu rostro,
    que la lluvia te refresque en tu andar,
    que siempre vayas con Dios, en todas tus jornadas;
    ahora y siempre.
    Hermoso, verdad?

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  7. Francisco dijo:

    Ache pa’ti, Carlitin!
    Por supuesto, macho, en este pais de la siguaraya, el que no tiene de Dinga, tiene de Mandinga

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  8. Dr.Mario Alberto Triana Estrada dijo:

    Interesante post Carli, pero bueno sabes como somos los cubanos florkloristas por excelencia y bueno ya sabes la fe salva y todos los credos nos acompañan en las cosas buenas y malas que nos suceden en el caminar por la vida .Un abrazo

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    • Los cubanos somos tremendos, Mayi. Y qué me cuentas del tema de los vieajes al exterior y su relación con los orishas. Ahí sí que cada cual se encomienda a todo lo que le indiquen… jejejeje.
      En algo sí te apoyo: la fe salva. Te lo digo por experiencia propia. Un besote, Mayi. Gracias por estar.

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  9. Roberto Glez dijo:

    Jaja Carlos. Yo soy un ejemplo de lo que narras esta semana. Imagínate que tengo a mi santa bárbara en un rincón de la casa, a san judas tadeo y a la caridad del cobre. cada uno tiene una vela y otras cosas. Muy bueno tus artículos, como siempre. Saludos fraternales. Roberto.

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    • Muchas gracias por la sinceridad, Roberto, y por su regreso a esta cita de martes. Le cuento que yo también tengo a mi virgencita en el cuarto, a Santo Domingo de Guzmán, patrón de la orden de los sacerdotes de mi iglesia y a Santa Vicenta María, fundadora de la orden de las Religiosas de María Inmaculada, familia de la cual formo parte hace más de ocho años. Así que ya sabes que somos muchos los que navegamos en el mismo barco. Un saludo igualmente fraternal para usted. Nos vemos.

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  10. maria perez mena dijo:

    Magnifico tu articulo, me encantó. Gracias Carlos que disfrutes de una excelente semana, un abrazo

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