Entre el exilio y la incertidumbre

Entre el exilio y la incertidumbreHay exilios que muerden y otros/ son como el fuego que consume./ Hay dolores de patria muerta/ que van subiendo desde abajo,/desde los pies y las raíces/ y de pronto el hombre se ahoga,/ ya no conoce las espigas,/ya se terminó la guitarra,/ya no hay aire para esa boca,/ ya no puede vivir en tierra/ y entonces se cae de bruces,/ no en la tierra, sino en la muerte.

Pablo Neruda 

Aquel 17 de septiembre de 1973 debió ser terrible para muchos chilenos al ver que el Golpe Militar perpetrado por las Fuerzas Armadas y Carabineros, con la figura del General Augusto Pinochet como cabecilla del hecho, llegaría a una semana de establecido. Tal vez muchos no habían asimilado aun el suicidio de Salvador Allende y creyeron ver pronto el fin de aquel régimen porque, quizá, se trataba solo de una fiebre, que se cura en siete días.

No voy a escribir de política. No se me da bien. Para mí resulta un asunto complejo y subjetivo donde cada cual defiende a ultranza su postura. Yo respeto las ideas individuales, aunque no comulguen con las mías. Tampoco voy a entrar en el contrapunteo de si Allende hubiese conducido a Chile por rumbos prósperos o lo hubiese arrastrado a la miseria. Me reservo esos criterios.

Más allá de cifras de desaparecidos, torturas y crímenes -de indiscutible peso durante la dictadura de Pinochet- siempre he pensado en el terror, las lágrimas y las heridas que sufrieron las familias a partir de aquel 11 de septiembre.

Supongo debió ser extremadamente penetrante el dolor en el pecho de las madres cuando se vieron en la encrucijada de montar a sus hijos en aviones con rumbo a otros países, con la incertidumbre de si volverían a verlos alguna vez, antes de vivir con la zozobra de no verlos regresar a casa después del trabajo.

Imagino los matrimonios rotos, el desasosiego de los exiliados al verse en una tierra extraña y de cuántos malabares debieron valerse para luchar contra la nostalgia de estar lejos de su Patria, al punto de construir una tierra irreal en su memoria, lo más parecido posible al país de sus recuerdos, como mecanismo de defensa para escapar de la melancolía.

Así le sucedió a miles de chilenos que nunca más han logrado sacudirse el trauma del exilio y a 40 años de aquel día de espanto reviven los acontecimientos con exquisita precisión. Tales sentimientos todavía atormentan a la escritora Isabel Allende, según ha declarado en entrevistas y en varios de sus libros. “Mi mundo cambió en 24 horas. La vida, como era, se terminó para mí”.

Me produce escalofríos pensar en el constante sobresalto de quienes no tuvieron más remedio que quedarse, o así lo prefirieron, al sentir el toque de queda; en quienes murieron, por vejez o asesinados, sin imaginar que aquel calvario duraría más de una década y lo angustioso de vivir en una ciudad invadida por carros militares a toda hora, sumida en la desesperación, donde era preferible “no ver, no hablar, no oír para que la vida fuera más llevadera”, como dijera Irene Beltrán, personaje protagónico de la novela De amor y de sombras.

Eso es lo que más me asusta de la vida: cuando nos sorprende para mal y barre de un plumazo la realidad de un día para otro.

Cada 11 de septiembre, mientras los medios de comunicación recuerdan la desgracia acontecida en el Palacio de la Moneda, reaparece la punzada en el estómago, la pregunta de cuán terrible debió ser. A lo mejor son locuras mías, pero siempre me quedará la duda de saber si Salvador Allende, en un momento de relevación, logró avizorar el imprevisto final de su gobierno, cuál fue su último pensamiento, o si algún chileno clarividente vaticinó la ola de martirio y persecución que arrastró a esa nación del continente a una de las dictaduras más crueles de la historia de América Latina.

Anuncios

Acerca de Carlos Luis Sotolongo Puig

Joven reportero con alma de cronista y fotógrafo aficionado. Desde Trinidad de Cuba cuento historias a quienes decidan acompañarme.
Esta entrada fue publicada en Historias, Para aliviar catarsis y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

20 respuestas a Entre el exilio y la incertidumbre

  1. Roberto Glez dijo:

    Carlos, estaba desaparecido porque estaba de vacaciones. Ya estoy de regreso y me encuentro con tu escrito de esta semana. !Genial! como siempre. Tu visión de este acontecimiento histórico es muy particular y emotiva. Gracias por compartirla. Saludos.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Espero haya tenido unas buenas vacaciones, Roberto. Bienvenido otra vez a esta cita de martes. Aunque parezca raro, cada 11 de septiembre revivo las mismas sensaciones, y más este año, cuando se cumple el 40 de aquella mañana aciaga para Chile. Un abrazo para usted y gracias por seguirme. Saludos.

      Me gusta

  2. Manuel Alberto dijo:

    Desgarrador post, que me toca muy de cerca por miles de razones: mi amor por Chile y Allende, por Neruda e Isabel (nuestra amada Isabel), mi identificación con las desazones de la emigración, y miles más…
    Querido Carlitín, amén del terror y las torturas, de la inseguridad y el desamparo, de esa hondísima falta de asideros; a un país al que le arrancan la libertad y los sueños no le queda más remedio que amar sin tregua y a ultranza su libertad oprimida. Cada ser humano siente, doquiera que esté, esa inexplicable laceradura en la zona más tierna de su corazón cuando piensa en su PATRIA y la siente queridísima, pero lejana, geográfica y espiritualmente.
    Ya vez, tu post me arrastra a pensamientos de esta índole dolorosa. Y créeme, sé de lo que hablo. Son mis propias desgarraduras de hombre viviendo lejos de los suyos.
    Siempre te quiero y admiro, pero después de este texto, flaco querido, te quiero y admiro todavía más.
    Tuyo, eternamente, desde el otro lado de la añoranza y la mar,
    El Manue

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Mientras escribía este post, te confieso, Manue, que pensé en gente como tú, que sé que estan lejos. Pensé a demás en una buena amiga que tengo en Chile con quien tengo este tema e conversación pendiente porque seguro alguno de sus antecesores sufrió los desmanes del Golpe Militar.
      Un país sometido en una dictadura, como fue el caso de Chile, luego pasa por un período larga para recuperar su ientidad, para levantarse y resurgir de sus cenizas, pero hay huellas imborrables, marcas en la vida y las almas de las personas que, supongo, deben ser terribles.
      Un abrazo y gracias siempre por los elogios. El martes que viene el post será más alegre, lo prometo.
      Besos para todos por allá.

      Me gusta

  3. Yaima dijo:

    Carlos: yo soy una de las que ha estado lejos de mi país por mucho tiempo. No soy chilena, pero la tristeza es muy parecida, o igual. Gracias por tus palabras. Siempre me emocionas con tus escritos de cada martes. Un saludo desde Italia. Siempre te seguimos.
    Atentamente
    Yaima

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Yaima: sé que usted siempre sigue las lecturas de cada martes, aunque no comente. Muchísimas gracias.
      Según me han dicho los amigos que viven lejos, la tristeza se parece mucho entre los que viven lejos de su país, pero supongo que para el que tuvo que abandonarlo ante la invasión de un ejército cuyo fin no era otro que el de someter a ultranza, de arremeter contra la política, aunque ello implicara un sacrificio masivo me parece un acto de egoísmo total.
      Saludos y gracias por estar esta semana con nosotros.

      Me gusta

  4. Víctor García. dijo:

    Yo entiendo poco de política pero si me pongo en la piel de la gente que sufre y te digo que no has podido reflejar mejor lo terrible de las dictaduras, lo injusto que es poner a un país “patas arriba” y pisotear las libertades de cada individuo. ¡¡Exilio!! Terrible palabra. ¿Cuantos exiliados hay en el mundo que añoran volver a su tierra? Y lo peor, ¿Cuantos se fueron al otro barrio sin haber visto cumplido su deseo?
    Para mi es muy significativo que tanto la Democracia como los Juegos Olímpicos fueran un invento de los antiguos griegos y que después de 26 siglos lo único y por lo que toda las naciones se”Cuelgan medallas” sean solamente por las Olimpiadas.

    Me gusta

    • Iris Naranjo dijo:

      Carlos cada escrito tuyo es una lession para todos los que como yo te seguimos,tienes unas capacidades infinitas de llegar al corazon de todos,sin importar el tema que trates.
      Yo como tu solo me ocupo de los sentimientos mas humanos y por tanto mas alejados de las concepciones politicas e ideologicas de cada ser HUMANO,creo que como lo haces es genial, porque todos independientemente de sus ideas politco-ideologicas te pueden entender.
      Cada martes tu trabajo me enamora mas, solo espero que dios te ayude a seguir adelante en tu gran profesion de comunicador.
      Que manera de que las fechas coincidan cuando de hacer mal a la humanidad se trata.Que bueno un dia pudieras conocer todos los detalles y escribir sobre los atentados TERRORISTAS A LAS TORRES GEMELAS EN N.Y. Hechos ocurridos tambien un 11 de Sepbiembre y que tambien marcaron un ANTES Y DESPUES aca.Muchos carinos,Iris…….

      Me gusta

      • Iris Naranjo dijo:

        La palabra” EXILIO” es terrible cuando solo la enmarcamos en aquello que pensamos nos quiere arrebatar nuestra identidad.Pero para todos los que como yo vivimos lejos de nuestra tierra va este mensaje.
        Piensen que gracias al EXILIO, podemos vivir con dignidad,nuestros hijos han tenido mejores oportunidades que las que nosotros tuvimos,podemos ayudar a nuestras familias, amigos y podemos compartir con el progimo un poco de lo que dios nos da.Hagan su propio rinconcito para recordar con alegrias aquellas cosas que vivimos y hagan de su casa, de su espacio un pedaso de tierra cubana para mi, puede ser un pedaso de cualquier parte del mundo para todos los que viven lejos de la tierra que los vio nacer.
        Si pueden comprender e interiorizar esto van a vivir mas felices.Mis carinos a todos.

        Me gusta

        • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

          La solución que propone, Iris, para intentar sacudir la nostalgia del exilio: convertir un espacio de los hogares en una especia de santuario a la tiera donde cada quien nació; un espacio para evocar los recuerdos y acortar distancias.
          Otro saludo y el agradecimiento reiterado.

          Me gusta

      • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

        Muchas gracias, Iris, por sus palabras siempre tan alentadoras.
        Una vez tuve una profesora que insistía siempre en buscar el matiz humano de todos los acontecimientos, porque al final el público lector es nuestro primer fin: que cada cual, sin importar sus diferencias. A eso me aferro: al lado humano, el de carne y hueso.
        Tengo pendiente de escritura mi experiencia con el 11 de septiembre y el derrumbe de las Torres Gemelas. Prometo saldar mi deuda algún martes. Un beso.
        Gracias otra vez por llegarse a estas coordenadas. Siga frecuentando esta Isla nuestra de cada día.

        Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Lo mismo me sucede, Viti: me preocupa mucho más la gente porque al final son los verdaderos protagonistas de su Patria y los que reciben las bendiciones o las consecuencias de los actos.
      Hace poco veía un documental trasmitido por la Cadena Multinacional Telesur sobre los testimonios de varios exilidos chilenos y fue realmente conmovedor escuchar sus experiencias. Al final, son pobres desterrados, como diría Neruda, que van de un lado a otro con el saco de sus nostalgias a cuesta y a veces la vida no les da oportunidad de regresar a la tierra que los vio nacer. Tristes realidades de este mundo…
      Un beso y gracias miles por acompañarme en esta Isla nuestra de cada día. Te quiero.

      Me gusta

  5. rayma dijo:

    Tema escabroso donde los haya Carli por lo doloroso y por su permanencia en el tiempo. Todos los exiliados tienen un denominador común, el desarraigo y la separación de sus seres queridos y de todo lo que hasta el momento del adiós formo parte de su vida. Es loable que a raíz del 11 de septiembre te acuerdes de los exiliados chilenos y de Pablo Neruda que como Victor Jara entre muchos otros ni siquiera les dio tiempo a exiliarse murieron de dolor o asesinados por el régimen de Pinochet días después del golpe de estado. El exilio y el destierro visto desde el punto de vista de la obligatoriedad del hecho y no como opción de vida ha tenido en todos los países donde ha ocurrido el telón de fondo de la intolerancia y la intransigencia, política, ideológica o religiosa y dolor mucho dolor. Ejemplo de ello son Heredia, Martí, Felix Varela, Celia Cruz, Cabrera Infante o Reinaldo Arenas en Cuba, Milán Kundera en Checoslovaquia, Luis Buñuel y varios miembros de la “Generación del 27” en la España franquista Rudolf Nuréyev y Natalia Makarova Prokofiev o Shostakovich en la antigua URSS, Eisntein en la Alemania Nazi, Mario Benedetti en Uruguay, otros muchos durante la dictadura de Argentina y Brasil. El artista Ai WeiWei, inxilado en China (quizás la peor forma de exilio) Cientos de intelectuales y artistas iraníes, cientos de miles exiliados de la antigua Europa socialista. Como ves la lista es larga y como dice Isabel Allende produce pavor pensar en aquellos que estando en desacuerdo con lo que veían y sin poder abrir la boca no pudieron irse o prefirieron quedarse soportando el doble dolor de la marginación, el miedo, la simulación, la humillación, la cárcel o la muerte.¡¡ Un verdadero horror!!

    Me gusta

    • Y estos, Rayma, son los casos más cercanos de los exiliados, o algunos de ellos son los que más hemos escuchado. Ojalá hubieses visto el documental de Telesur para escuchar hablar a esos ciudadanos de a pie, varios de ellos pobres, procedentes de un universo muy distante al del arte o la intelectualidad, pero con unas historias de vida que te ponen los pelos de punta. Muchos de ellos no tenía siquiera para pagarse el billete de avión y tuvieron que agenciárselas para salir huyendo de Chile ante aquella oleada de terror.
      Y es que este tema doloroso, escabroso y tergiversado a veces, como bien dices siempre me hace caer de bruces. Un beso grande para todos y gracias siempre por estar.

      Me gusta

  6. Hector dijo:

    La palabra “Exilio” no me gusta, más bien me llena de tristeza, rencor, melancolía y nostalgia, (todo esto a la vez,) pues no soy un exiliado, no me considero como tal, pero de alguna manera ser emigrante, sea por causas políticas o no, ya es bastante, si por no comulgar de manera general con la “democracia” existente de un país, se emigra a otro, ya sentimos en nuestras carnes el dolor del desarraigo , la separación de nuestros seres queridos, con la duda de no saber, si los volveremos a ver.
    La libertad es el bien más preciado del hombre y lo digo con la frente bien alta, las dictaduras ya sean de izquierda o de derecha son de igual manera para los países que la viven, separan familias, por ideología , religión, etc, etc y la base de un país sea desarrollado o no, es la familia. Desgraciadamente hay exiliados de muchas nacionalidades en todo el mundo y nuestro pueblo no dista mucho de ellos, que hoy en día cruzan fronteras y se tiran al mar por causas políticas, economicas o por que tienen fé en un futuro mejor.
    No voy hablar de la dictadura de Chile, lo que conozco, es que fue sangrienta , sì, con muchos muertos, desaparecidos y exiliados, pero no podemos solo mirar a un lado y a otro sin querer darnos cuenta de la realidad actual,esta es sólo mi opinión, espero si en algo me he equivocado poder rectificar que el 11 de septiembre, no es sólo una fecha para recordar al pueblo chileno.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Entiendo tu pesar, Hecti, porque sé que aunque tú no eres un exiliado, sí has sufrido en carne propia las consecuencias de estar lejos de los tuyos y de tu tierra por mucho tiempo. Pienso, al igual que Rayma, en Martí y tantos cubanos que no tuvieron otra alternativa que salir de su isla. No es tu caso, lo sé, pero te entiendo.
      Pero algo muy distinto a una decisión bien pensada de ir hacia otras tierras, es que tu mundo cambie en menos de un día y tengas que salir huyendo sin apenas tener previsto el mínimo de condiciones. A la mayoría de los chilenos le sucedió así y, tal vez, a muchos de ellos no les alcanzó el tiempo para despedirse… Eso es lo que me duele.
      Sé que el 11 de septiembre también es una fecha donde otros países, como Estados Unidos, vivieron tragedias parecidas, devastadoras…
      Es ese pesar el que guía el post de este martes. Gracias miles por compartirt tu pensar en esta bitácora de Internet, en esta Isla que también es tuya, que es la nuestra de cada día. Un beso. Te quiero.

      Me gusta

  7. Iris Naranjo dijo:

    Tienes mucha razon Hector, el 11 de Septiembre es una fecha para recordar tambien al Pueblo NorteAmericano que perdio a miles de sus hijos en los atentados terroristas,es fecha para recordar a las miles de familias que de diferentes partes del mundo perdieron en segundos alguno de sus familiares.
    Pero pienso que el escrito de Carlos estaba centrado en la terrible experiencia vivida por el pueblo Chileno,y mas aun creo que si puedes profundizar aun mas, sus valoraciones que estan mas ligadas a los sentimientos humanos, son tambien una manera de hacer VER a los DICTADORES de hoy, las consecuencias y secuelas que sus actos pueden dejar en el HOMBRE DEL MANANA. Y repito cuando hablo de secuelas solo me estoy refiriendo a las SECUELAS EMOCIONALES, que son las que tanto a Carlos como a mi nos preocupan,”LA GENTE”, que son los responsables de mantener la celula de la Sociedad,” LA FAMILIA”.
    La familia necesita estar Psicologicamente estable para que puedan hacer crecer hijos estables, seguros y capaces de hacer un MUNDO MEJOR PARA TODOS.
    Mis saludos a todos,Iris……

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Ese lado humano, esa arista famioliar, íntima, es lo que siempre trato de refeljar, de mostrar, Iris. como bien dices. Todo acontecimiento repercute, para bien o para mal, en la gente de a pie, tan olvidadas a veces. Gracias por compartir mis criterios. Un beso grande desde estas coordenadas.

      Me gusta

  8. Nelson Pomares dijo:

    Es cierto que en cualquier caso en que los ciudadcanos de un país tengan que emigrar por razones económicas o políticas es desgarrante y el caso de Chile fue uno de los tantos, aunque creo no comparable al de Cuba donde una cuarta parte de la población se ha visto obligada a tomar esa ruta y aún despues de mas de cincuenta años están privados de regresar a su patria muchos cubanos que sin haber incurrido en actos bélicos o terroristas la tiranía los priva de ese derecho, me gustaría que con esa sensibilidad humana y facilidad de comunicación que posees te refirireras al exilio cubano

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig dijo:

      Podría ser, Nelson, pero no lo prometo nada.
      Al final, el tema de exilio cubano es bien distinto al caso chileno y, al menos en estos asuntos, es mejor compartir la catarsis que esgrimir teorías… Saludos.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s