Violetas para ti

Violetas para tiA la memoria de Teresita Fernández

El contacto más cercano que tuve con Teresita Fernández durante toda mi existencia fueron sus canciones. Crecí con ellas. Mi mami, apasionada a los gatos, me cantaba la del gatico Vinagrito; mi padrino -muchas veces a dúo también con mami- la del conejito majadero, el que siempre se olvidaba de su llavero y buscaba su zanahoria entre la hierba verde, y unas tías postizas interpretaban el tema de la palangana vieja en aquellas descargas improvisadas en mi casa.

Teresita Fernández fue de esas personas que nació para dar amor. Y escribo “fue” porque este lunes Teresita cruzó el umbral hacia el limbo de melodías y composiciones creado por ella misma, acompañada de su guitarra y los personajes que nacieron de su pluma, esos seres convertidos en canción que han visto crecer a familias enteras a lo largo de los años.  

¿Quién no entonó alguna vez ♪amiguitos, vamos todos a cantar porque tenemos el corazón feliz (…) Si por el día, con alegría, el sol de oro vemos salir, el nuevo día con sus colores es quien nos pone el corazón feliz…♪. ¿Cuántas madres no arrullaron a sus niños con ♪dame la mano y danzaremos, dame la mano y me amarás, como una sola flor seremos, como una flor y nada más…♪?

Teresita tenía un ejército de duendes dentro. Sí, porque persona común no puede crear tantas maravillas con solo combinar notas y acordes, no puede musicalizar los versos del libro Isamelillo, escritos por Martí, ni las rondas escritas por Gabriela Mistral como lo hizo ella. No todo el mundo puede enseñar a poner un poco de amor a las cosas feas para que la tristeza cambie de color. No todo el mundo puede dejar una misma huella en tantos corazones… Para hacer eso hay que tener duendes dentro.

Dicen que en su apartamento, en La Habana, tenía una palangana vieja con violetas sembradas; que Vinagrito existió de veras y que Vicaria, la lechuza de sus canciones, la visitaba de noche.

Esta santaclareña no tuvo hijos, pero la vida la convirtió en una suerte de matrona de niños, adolescentes, jóvenes y adultos porque nadie escapa al sortilegio  de sus composiciones.  Por eso Liuba María Hevia, un día en que Teresita le comentó de su soledad, le respondió: “no tienes hijos, pero has dado vida a canciones que son como hijos. ¿Quien ha abrazado a tantos niños en este país?, tienes muchos motivos para ser una mujer feliz, Teresita”.

Las letras de Teresita me han acompañado en los últimos meses porque tengo en mi reproductor el disco Liuba canta a Teresita, un fonograma que ha despertado estampas de mi niñez, adormecidas por el tiempo. Parecerá mentira, pero a mi tía, a sus 70 años todavía le estremecen sus canciones.

Ahora mismo, mientras escribo, escucho el disco. Aquí, conmigo, están la señora manatí, sirenita del mar; la lagartijita verde, tía jutía, con su delantal blanco llenito de romerillo; Pitusa y Eusebio…, y está Teresita, a quien le digo, parafraseando su canción Titiritero: “tu fantasía fue la alegría de mi niñez (…) tu fantasía trae la alegría de un amanecer”.

Anuncios

18 Respuestas a “Violetas para ti

  1. La conocé en una semana de la cultura trinitaria, cuando éstas eran auténticas… Le pedí permiso para darle un beso y fue ella quién me abrazó y me dijo: “Un beso te pido yo, por saber defender eses niño que algunos llevan siempre adentro”. Ese beso de Teresita lo guardo como uno de mis más grandes tesoros. Otro día, en su apartamento, hace poco tiempo, le regalé un ramo de flores y una postal. Y recordamos Trinidad, los espectáculos en la Plaza Mayor, sus visitas a la biblioteca, invitada por Martica…
    Dios la guarde y la lleve siempre en la palma de su mano!
    Te quiero, vieja muchachita mía, Teresita de las flores y las palanganas!

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Qué afortunado, Manue. La vida me robó a Teresita mucho antes de o conocerla. También yo hubiese guardado ese beso como un regalo eterno. Lindas palabras, gracias por compartirlas siempre con nosotros. Un abrazo.

      Me gusta

  2. Largatijita verde esmeralda
    perfumadita, fina y gentil
    sales de compras por las mañanas….
    Fue la primera canción que me aprendí…y después muchas más, que en noches de apagón coloreaban la oscuridad y entretenian a mis nenas para le perdieran ese miedo de ver todo negro alrededor…
    Queda Teresita Fernández entre nosotros, porque cada una de sus melodías es símbolo y esos perduran.
    Bonito gesto Carli, regararle violetas!!!!

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Regalarle violetas a Teresita, Mayra, es lo menos que podia hacer por ella, a quien tanto le debo a pesar de que no pude conocerla. Que estas violetas lleguen donde está su espíritu. Un beso.

      Me gusta

  3. Linda manera de recordarla, Carli. Tres o cuatro generaciones de cubanos crecimos con sus canciones y en los recuerdos de nuestra niñez siempre rondan sus criaturas, Vinagrito, el Grillito acatarrado, tía Jutía, el Zunzuncito…y tantos otros que forman parte del patrimonio de nuestra memoria. Ella se autodefinía como “una maestra que canta”, y eso fue (es) ciertamente.
    Menos conocidas, pero igualmente bellas son sus canciones para adultos: “Cuando el sol”, “Muñeca de trapo”, “Cuídame tú”, “Canción del mar”…hay una de ellas que quiero muy especialmente, “No puede haber soledad”. (tampoco nosotros tenemos soledad, porque ella existe)
    Dice así:

    Me has dicho que me quieres,
    y estoy llorando.
    Pudiste, gota a gota,
    traerle la dicha a mi corazón.
    Me hiciste en el torrente beber
    de tu alma pura.
    No quiero que estés triste
    si tu alegría la tengo yo.

    No puede haber soledad para ti
    mientras yo exista;
    no puede haber una tarde tan triste
    que hiera tu alma y te haga llorar.
    Yo quiero ser para ti una flor
    que perfume tu desencanto,
    ala de cisne más blanco
    que ha hecho volar tu corazón.

    Es que te debo la risa,
    es que te quiero tanto,
    pétalo suave de lirio que supo secar
    todo mi llanto.
    ¿Cómo estás triste si fue tu encanto
    quien puso brillo de amor en mi soledad?
    ……

    Besos y buena semana!

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      No conocía esta canción suya, Mayra. Y gracias a la gentileza que has tenido de compartila con nosotros he corroborado mi suposición: Teresita tenía un ejército de duendes dentro. !Qué poesía la suya, capaz de conmover almas enteras, capaz de estremecer!
      Por eso me niego a aceptar que se haya ido definitivamente. Su alma se quedó aquí, con sus canciones y sus musas. Estoy seguro. Un beso y gracias por acompañarme en este día gris.

      Me gusta

  4. Carlos Luis. Gracias por escribir el homenaje que nos toca hacer a casi todos. Sin Teresita toda nuestra vida hubiera sido diferente. Por eso es inútil que ella finja marcharse: para que calle su musa tendríamos que morir la mayor parte de los cubanos.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Gracias, Enrique, por acercarte a esta Isla nuestra en este día e que decimos adiós a Teresita, físicamente, porque su espíritu se queda para siempre revoloteando entre nosotros. Gracias por tus palabras para ella, palabras que también hago mías, con tu permiso. Abrazos. No pierdas el rumbo. Regresa…

      Me gusta

  5. Que Dios acompañe a esta gran mujer que con sus canciones me hizo soñar en mi niñez y también en la de mis hijos. Precioso homenaje, Carlos. Gracias por compartilo. Saludos.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Es que Teresita tenía el don de compartir sueños, Roberto. Muchas gracias por hacerse eco de estas palabras para nuestra Teresita. Y digo nuestra porque a usted y alos suyos también los hizo soñar. Gracias por estar de vuelta en estos predios digitales. Saludos desde esta Isla nuestra de cada día.

      Me gusta

  6. Lindo homenaje, muchacho. Tus palabras son tan lindas como esa impronta que dejó Teresita Fernández en el corazón de todos los que crecimos con sus canciones. Por suerte las tengo recopiladas en formato digital para que mis nietos puedan escucharlas algún día.
    Que la luz siempre acompañe a Teresita, donde quiera que esté.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Bienvenida, Teresa, a esta bitácora de martes. Gracias por llegarse por vez primera. Espero que su visita se haga frecuente cada martes. Esa recopilación que usted dicce tener es una muy buena alternativa para sentir siempre cerca a Teresita, y así evitar que cruce el velo definitivamente. Ya verá cómo sus nietos podrán escuchar las canciones de esta rovadora y quedarán encantados con Pitusa y Eusebio, la lagartijita verde, tía jutía y tantos personajes más. Saludos desde esta islita.

      Me gusta

  7. Héctor Jesús Betancourt García

    Querido Carli, tu homenaje a nuestra querida Teresita ( la maestra, que canta)
    “Es precioso”, yo estoy seguro que dentro de tí también hay Duendecillos, que te hacen sentir y escribir cosas tan lindas, en este caso para no olvidar nunca a quien arrullò con sus canciones varias generaciones de cubanos. Te doy las gracias por recordar que tu mami y yo te cantábamos de pequeño algunas de sus canciones y ahora escribiendo sobre tu post-homenaje, estoy cantando … Ay que conejo tan majadero, siempre se olvida de su llavero…🎶🎶🎶🎶.
    Y decirle desde aquí a todos los que hemos recordado sus canciones, que no la dejemos morir, que estando vivas sus canciones, estarà siempre viva, ella.
    Para Teresita : ” Una Palangana Vieja”
    Llenita de Violetas para Tí.
    Besos Carli.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Gracias por lo de mis duendecillos, Hecti, pero los míos no son del tamaño de los de Teresita. Los duendes de ella eran especiales. Estas palabras es lo menos que puedo ofrecer a su alma, a esas canciones suyas que tantas veces apaciguaron mi intranquilidad. ¿Cómo olvidar que me cantabas esa canción, si era de mis preferidas? Ya yo le regalé las violetas a Teresita, pon tú las palanganas para regarlas todos los días y así evitar que se Teresita se marche hacia otro sitio. Un beso grande.

      Me gusta

  8. Mayra, mira tú!! siempre pensé que esa canción era de María Grever esa otra mujer, mexicana, llena de duendes. Siempre fui una trovadicta y luego la vida me dio el privilegio de compartir mi vida durante algunos años con un trovador, Jorge García, que me dio la oportunidad de conocer a todos esos cantautores que durante mi infancia y adolescencia fueron como dioses para mi. También conocí a Teresita una especie de hada madrina delicada de cuanta criatura animal vegetal o humana rondara por este mundo. Recuerdo aquellos interminables apagones de 18 horas a principios de los 90′ en el patio de mi casa en Trinidad que espantábamos demonios junto a la guitarra de Jorge cantando canciones de Teresita, de quien sino. Lindo tu post Carli, en el futuro deberían declarar las canciones de Teresita Fernández y a ella misma patrimonio cultural y vital de la infancia cubana. Un besito.

    Me gusta

    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Buenas propuesta la tuya, Rayma. Me sumo a ella desde ahora mismo!!! Dichosa tú que pudiste conocer a Teresita!!! A mí mi mami me intentaba tranquilizar en los apagones con las canciones de Teresita, es que son un remedio para cualquier malestar, verdad? Un beso grande!!! 🙂

      Me gusta

  9. Precioso y emotivo homenaje a esa cantante infantil. UN ABRAZO

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s