La lucidez de un soñador

La lucidez de un soñadorEl 7 de enero de 1914, Manuel de Jesús Béquer Medina cumplía una semana de nacido. Quizá a esta hora escuchaba el arrullo de Lucía, su madre, o dormía acurrucado después de llorar  a plena madrugada. Tal vez en ese profundo sueño se engendraba el deslumbramiento que lo llevó a vivir por y para Trinidad.

Esta no es la historia del encumbrado y famoso Manolo Béquer, el segundo historiador de la villa, descubridor de los valores turísticos de Trinidad, el investigador incansable, el ser mítico que el tiempo creó. Ése también fue Manolo. En estos días, sin embargo, supe algunos secretos para desmitificarlo.

Cuentan que este trinitario era amante de los dulces caseros, pero le fascinaba el dulce de guayaba con queso; que tenía un ternero que lo acompañaba a todas partes y que llevó a sus hermanas hasta lo alto del pico Potrerillo para admirar la belleza del Escambray. Dicen, además, de su destreza para montar caballos y que, en su juventud, sembró piña y tabaco en Cañamabo, donde se localizaban las propiedades familiares, pero el experimento no dio frutos.

Tal vez fue esa intranquilidad la que convirtió a Manolo en un obsesionado por defender a mansalva el patrimonio; quizá fue su ingenio o la influencia de Oliverio, su padre, quien tanto luchó por levantar a Trinidad. Sea como fuere, quien hojee los folios donde plasmó sus iniciativas para lograr un binomio entre progreso y salvaguarda, comprenderá la lucidez inmensa que lo acompañó durante su existencia. Ojalá y muchos se acercaran a esos escritos antes de emprender ciertas acciones y poner en marcha estrategias que, a la postre, tendrán resultados nulos.

Deben haberlo tildado de loco en más de una ocasión, sobre todo el día en que alzó su machete para arrancar el aroma que impedía la construcción de la carretera para enlazar a Cienfuegos con Trinidad; cuando fundó la Asociación Pro-Trinidad o la Escuela de Artes y Oficios para impartir talleres de artes plásticas, radiotécnica, alfarería, albañilería…

Esta es la historia de un hombre que estudió la carrera de Ingeniería Mecánica por correspondencia; un hombre de muchos amigos para compartir su sueño de ver una Trinidad próspera, capaz de sustentarse por sí misma, un sitio capaz de despertar la melancolía, reservorio de tradiciones únicas. Me pregunto qué pensaría Manolo en este aniversario 500 de la ciudad…

A tal punto llegó la fascinación de este trinitario raigal que bautizó a su hija con el nombre de María Trinidad. Quizá la grandeza de Manolo estaba escrita mucho antes de nacer y, en una suerte de confabulación mística, vino a este mundo en el año mismo en que Trinidad celebró los 400 años de fundada. Un siglo después, la ciudad viste sus mejores galas y, a lo mejor, el espíritu del segundo historiador desanda las chinas pelonas para asistir a la fiesta del terruño al que entregó su alma.

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9 Respuestas a “La lucidez de un soñador

  1. Ojalá muchos siguieran su ejemplo. Trinidad brillaría entonces. Y el pobre Manolo estará muy disgustado al observar actos como el del cierre de la Academis de Artes. Fue, es y será un acto cerril y bárbaro que nuestro pueblito sentirá su efecto en muchos años.
    Pobre Manolo! Quizás debamos contarles a todos, dirigentes incluídos, de sus obras, con menos dinero y fuerza que hoy en día. Pero Trinidad es como el Ave Fénix y resurgirá!

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    • Carlos Luis Sotolongo Puig

      Tal vez la misión sea, Manue, dar a conocer la figura de Manolo a las nuevas generaciones, que prácticamente desconocen su existencia. Manolo estaría en desacuerdo con muchas otras cosas, estoy seguro. Esperemos que su luz irradie el pensamiento de algunos para que trinidad sea tan próspera como él la soñó. Un abrazo!!!!

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  2. Merecido homenaje, Carli! Honor a quien honor merece. Manolo Béquer es una figura imprescindible en la historia de nuestra villa.
    Tuve el privilegio de conocerlo, en su casa de Santos Suárez en La Habana, allá por los 80, y visitar su maravillosa biblioteca.
    Un beso grande &:o)

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    • Esa biblioteca de Manolo, Mayra, es un tesoro, un verdadero reservorio de sabiduría. Por suerte el Museo Romántico hoy posee la bilioteca personal de este trinitario raigal para ponerlo a disposición de quienes nos fascina el pasado de nuestra villa, y también a los interesados por conocer de todo un poco, como dicen por ahí, porque el fondo de Manolo es impresionante, tiene de todo!!! Agradezco siempre a sus hijos la iniciativa de confiar en el Museo para conservar lo que con tanto recelo Manolo dejó para la posteridad. Un beso!!!!

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  3. Mas de 2 meses preso en Topes de Collantes (la envidia te mueve a la montaña). Lo fusilan, no lo fusilan,……….. al final lo sueltan y se tiene que ir a vivir a La Habana, Linea 314 entre J y K. Consigue trabajo en el Ministerio de Industria, era ministro el che, llega la noticia a Trinidad cuando llevaba trabajando par de meses. Una representación de las ORI, (la ori es la candela) van a La Habana a pedir explicaciones de xq le dan trabajo a ese gusano. Contaba alguno de los integrantes que los recibió el che, le explicaron el motivo de la visita y les contestó que si tenían mas gusanos como ese se los mandaran, que hacían falta muchos trabajadores como él.

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    • Cada quien nace con una luz dentro, que es capaz de salvarlo de los más imprevistos acontecimientos, Roberto. Manolo siempre estuvo en boca de muchos, para bien o para mal… al final la historia supo colocarlo en su sitio: el de uno de los hijos más ilustres de esta villa, que supo amarla y defenderla hasta el último momento. Graicas por llegar este martes, aquí te espero siempre. Saludos.

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  4. Ana Gertrudis Trocones Boggiano

    Aquí estoy de nuevo, coterráneo, he estado un tiempo muy prolongado sin acceso a internet (normal) pero qué maravilla entrar y encontarrme con este post tan interesante aunque me da pena decirlo no conocía esta hiostoria de mi terruño, es sencillamente extraordinaria, pero coincido con algunos en que si vive la trinidad de ahora le dará un infarto, con perdón de los POCOS que aún desinteresadamente hacen cosas buenas por la villa, pero nada que ver con el deseo de prosperidad colectiva, ya todo es individual; tampoco creo que pueda ya resurgir como el ave Fenix. Un abrazo a todos.

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    • No te preocupes, Ana. Problemas con el Internet tenemos todos, mírame lo súper atrasado que estoy respondiendo los comentarios en el blog porque con los precios de ETCSA no hay quien pueda y prácticamente solo puedo programar y publicar. Así que ya somos con quejas para la Red de Redes jejeje. Tampoco te sientas mal por no concoer de la existencia de Manolo. Su partida hacia La Habanahizo que muchas generaciones de trinitarios desconocieran de su quehacer. De todas formas, nunca es tarde para acercarse a la vida y obra de este trinitario raigal. Seguro Manolo había estado en desacuerdo con muchas de las medidas que actualmente han sido tomadas en la ciudad en materia de conservación, pero qué le vamos a hacer. Solo nos queda pedir que el espíritu de este hombre ilumine a quienes están al frente de puestos vinculados con la salvaguarda del patrimonio para que sepan tomar las decisiones más beneficiosas para Trinidad. Un beso y discúlpame tú por responder tan tarde. Regresa siempre, aquí te espero.

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  5. Pingback: Memorias de ciudad | Isla nuestra de cada dia

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