Un cuarto de siglo

Un cuarto de siglo islanuestradecadadiaSegún el cálculo de los especialistas debería haber nacido a mediados de julio de 1989, bajo el signo de las temperaturas estivales y el apogeo del verano. Pero yo, que no simpatizo mucho con el calor, decidí adelantarme un mes y medio a sabiendas de no estar formado completamente. Ese fue mi primer acto de rebeldía, dice mi mamá.

Una semana después, luego de mantener con el corazón en la boca a Pediatras y enfermeras con mi Apgar de 4.5 y mis tres libras y media, la vida de este prematuro transcurría entre los muros de una incubadora de la sala de Terapia Intermedia de Sancti Spíritus porque me remitieron a la cabecera provincial ante tanta gravedad. Del otro lado del cristal del salón estaban Galinka, que me vio por primera vez a los siete días de la cesárea, y Carlos Enrique, que por ese entonces podía postularse a modelo a juzgar por su flaqueza, resultado de viajar a diario a las dos villas para cuidar por su esposa e hijo.

Justo ahí, en el clima menos romántico de todos, en medio de ese olor a hospital, estuvimos los tres junticos. Por un momento mi madre albergó la esperanza de que yo fuera otro de los niños de la sala, al menos uno con mejor porte, y no esa lagartija cabezona, con patas de rana; esa rabuja intranquila e inapetente con ojos de búho. Vaya sorpresa la suya cuando mi padre le confirmó que, efectivamente, el “bichito” era el de ellos.

Entonces Galinka rompió a llorar y con esa sinceridad tan suya le confesó a mi padre: “¡Ay, Carlos, esa cosa no se nos salva!”. Ese fue el primer elogio de mi madre para conmigo.

De aquel momento aciago, como dirían los poetas, ha transcurrido casi un cuarto de siglo y aquellos infructuosos intentos para aumentar mi peso, las noches de desvelos, la tensión de si tendría problemas con el aprendizaje… ambientan ahora las conversaciones familiares como estampas a las cuales es preciso volver para conservarlas lo más fiel posible, en tanto la memoria lo permita.

A solo horas para llegar a la mitad de la media rueda me sigo considerando dichoso -así, sin falsa modestia-, pese a las avalanchas y sinsabores, que, paradójicamente, te impulsan a navegar con más fuerza ante marejadas peligrosas. Con pocos sueños rotos, muchos realizados y una montaña pendiente continúo mi ejercicio de supervivencia, no con pesimismo, sino con el convencimiento que es el precio a pagar por los riesgos y yo tengo alma aventurera.

Al fin y al cabo no he hecho otra cosa desde aquel 23 de mayo de 1989, cuando me empeciné en nacer: sobrevivir, escalar, caminar… contra todo pronóstico científico y mundano, acompañado de los míos, intentando florecer donde algún día Dios, los espíritus, la energía, la Madre Natura, la Vida… decidió plantarme.

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Acerca de Carlos Luis Sotolongo Puig

Joven reportero con alma de cronista y fotógrafo aficionado. Desde Trinidad de Cuba cuento historias a quienes decidan acompañarme.
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15 respuestas a Un cuarto de siglo

  1. Mayra Madiedo. dijo:

    CL. Muchas Felicidades, salud para seguir escalando esa montaña de propósitos, optimismo y disfrute de tu alma aventurera. Bendiciones, besos y el abrazo de siempre.

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  2. Mercedes Mauri dijo:

    QUE DIFCIL FUE LA HISTORIA, PERO ERES INTLIGENTE, BELLO POR FUERA Y POR DENTRO, Y YA ESTAS MAS GORDITO,,RECIBE UN BESO Y TODA LA FELICIDAD QUE TU MERECES DE QUIEN SIEMPRE TE ADMIRA Y TE QUIERE

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  3. Saludos desde la frontera Rusa-ucraniana!!..
    Buen articulo para..analizarlo/ discutirlo..Mercedes..No escribas todo en mayusculas..PLEASSE!! POR FAVOR!!!No se puede leer bien…la vista se cansa

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  4. Carmen Milagros martín Castillo dijo:

    Pues la vida decidió dejarte en este mundo de esa forma, para que fueras más valioso. Y créeme que lo eres, mi adorado Carlitín, porque esa sensibilidda e inteligencia que solo tú posees, me hace alegrarme de haber sido tu profe y más que eso, tu amiga. Un besote mi niño, de otra prematura que también llegó a este mundo contra todo pronóstico científico…pero aquí estamos!!!!

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    • Mi vida, me has emocionado con este comentario. Soy yo quien te agradece haberte conocido (y que esto no es una despedida, para nada, aclaro) Ya lo dijiste tú: somos amigos y también en esa complicidad de prematuros sabes que puedes contar siempre conmigo para seguir escalando en esta vida llena de prematuros aventureros jejejeje. Te quiero muuuuucho.

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  5. Héctor Jesús Betancourt García dijo:

    Carli,Carli , esa cosita que yo al igual que tus padres vimos a través del cristal, eres tú.!!! ( un jovencito inteligente , guapo y lleno de amor por los tuyos) Y casi a tus 25 años te aseguro que así pensamos todos, que no te salvabas y mira por donde ya estás a punto de graduarte de periodismo.
    Así es la vida , así luchaste por salir adelante, por vencer obstáculos y por vivir, que es lo más bonito de este mundo” La Vida ”
    Feliz cumple.!!!
    Te Quiero Mucho. Un Besote.

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    • Pues sí, Hecti, sobreviviendo estamos todavía. Más adelante tengo que contar episodios de esta historia de mi nacimiento, como los gritos de Ortalidia y la cabeza rapada de mami cuando no quería contagiarme nada… Aquí seguimos: luchando para no defraudar… Te quiero.

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  6. Manel dijo:

    Nadie nos dijo que esto seria facil, pero nada que un alma guerrera, aventurera y revolucionaria no pueda vencer y conseguir los retos y anhelos que te propongas.Buen articulo…como siempre¡.Nos vemos el mes que viene en nuestra querida y añorada Trinidad.Un abrazo “Trinicatalan”

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  7. Francisco dijo:

    Muchas felicidades, Carlitin, desde Puerto Rico, el clan neoyorkino y parte del trinitario te deseamos lo mejor. Que tengas una excelente celebracion con todos los que te rodean, porque los que estamos lejos cdlebraremos yan pronto arribemos alla los dos aconteximientos grandes de esta anno en tu vida. Un abrazo de tio/nieto/prima. (aunque seguramente ella te comentara)

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  8. Pingback: El cajón de los mutilados | Isla nuestra de cada dia

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