Tardes de Mundial

Tardes de MundialJusto cuando el sol no encandila, después que el canal Tele Rebelde recesa sus trasmisiones de la Copa Mundial de Fútbol, los barrios de Trinidad, como los de toda Cuba, reciben el asalto de los niños, que se lanzan a las calles sin más pretensiones que sentirse estrellas por unas horas, esparcimiento aparte.

Con permiso de nadie interrumpen la tranquilidad de la zona. Ahí, sin el bullicio del estadio brasileño, crean su propio Mundial y confirman que el más universal de los deportes gana cada vez más adeptos en un país históricamente beisbolero.

Los partidos de fútbol que se libran en los recovecos de esta villa -los protagonizados por los más pequeños, aclaro- obvian las reglas elementales, pero no importa. Los equipos no precisan de 11 jugadores. Todo depende de la cantidad de niños en la cuadra. Si son 11, perfecto; si son seis, perfecto; si vienen los de la calle de arriba y son más, perfecto.

Tampoco necesitan balones profesionales, uniformes, zapatillas u otra indumentaria. Ellos no conocen de consumismo. La misma pelota para jugar voleibol se convierte ahora en la herramienta para meter goles. Juegan en camiseta o sin camisa, descalzos y se dan el lujo de cometer errores porque no hay árbitros con el silbato ni la tarjeta amarilla, o entrenadores gritando desde el costado. Esos roles los desempeñan quienes esperan su turno en la acera, banquillo imaginario de los jugadores sustitutos.

Dos hierros oxidados pueden delimitar el área de la portería en el mejor de los casos. Si no, una línea dibujada con tiza sobre el asfalto o las chinas pelonas resulta suficiente, y si no hay ni hierros ni tiza, la presencia del portero basta: eso es respeto. Aquí no hay más público que los propios chicos, alguna muchachita enamoradiza, y no se advierte a nadie con las caras maquilladas con la bandera de su selección, con pelucas, gafas estrafalarias, disfraces…

El tiempo del partido lo marcan el sol y los bombillos de las esquinas. En el desarrollo del juego no existen dos tiempos reglamentarios, sino dos tipos de interrupciones. La primera, si alguien pasa por la acera (breves segundos en stand by); la segunda, si a lo lejos se escucha desde una puerta o una ventana: “Fulanito, ¡a bañarteeeeeeeeeeeeee!” (el jugador voceado elije si es reemplazado en el acto o se arriesga a que le “den” tarjeta roja cuando esté frente a quien lo reclama).

¡Ah!, eso de que se constituye un equipo por país no tiene cabida en estos encuentros vespertinos: lo importante es que cada uno encarne a su paradigma. De modo que nadie debe extrañarse si en una misma selección juegan Messi, Casillas, David Villa, Thomas Müller, Cristiano Ronaldo, por solo mencionar los más famosos. Eso es un equipo multinacional.

Cada tarde los niños construyen su propio momento de gloria, lejos de toda parafernalia televisiva y la fiebre de los fotógrafos por captar la mejor imagen. Nada importa lejos de pasarla bien (aunque pueda haber alguna que otra bronca insignificante de chiquillos, pero es normal), creerse los mejores futbolistas, intentar meter un gol, aunque no tengan un narrador que lance un grito como en el estadio de Brasil.

Nadie sabe y en ese remolino de niños corriendo detrás del balón haya un diamante en bruto y un día no muy lejano, a juzgar por las pretensiones de Cuba en ganarse un escaño en venideros certámenes regionales de fútbol -aunque todavía falta bastante trecho, cabe notar-, uno de ellos sea tan famoso como el jugador que idolatra. Entonces, años más tarde, tal vez, las generaciones venideras quieran imitarlo.

Anuncios

Acerca de Carlos Luis Sotolongo Puig

Joven reportero con alma de cronista y fotógrafo aficionado. Desde Trinidad de Cuba cuento historias a quienes decidan acompañarme.
Esta entrada fue publicada en Cotidianas, Historias y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Tardes de Mundial

  1. jajaja te salio bueno…este semiresumen!!

    Me gusta

  2. Héctor Jesús Betancourt García dijo:

    Explícito comentario de fútbol en tu post Carli, como si lo estuviera viendo a gravé de tus palabras, muy bueno y con nombres de estrellas del fútbol mundial y claro que si del real Madrid, ja ja . Quien sabe???
    A lo mejor un día no muy lejano participa Cuba en un mundial, depende de esa cantera de niños que hoy juega en la calle sin leyes , ni árbitros .
    Besos miles Don Carlittos, es que ya eres Periodista.!!!!!!

    Me gusta

  3. por eso yo voy, a sacarle tarjeta roja el domingo…a los argentinos, claro…que yo voy por Alemania!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s