Me llenaré la barriga con Montoto

Me llenaré la barriga con MontotoPor suerte conservo las carpetas de imágenes de Arte Cubano que el profesor nos diera en cuarto año de la carrera. Hoy me vienen como anillo al dedo para desarrollar un ejercicio de alimentación imaginaria.

Después de ver cómo en Trinidad las frutas han desaparecido por obra y gracia de la descoordinación entre Acopio y los particulares, no tengo más remedio. Lo mismo pasa con las verduras, pero como no me gustan, prefiero no gastar neuronas. Bastante tengo con las frutas.

Que si a los guajiros no hay quien le quite la cosecha después de tanto sudor, que si Acopio es mala paga, que si los revendedores, que si el acaparamiento es abuso de poder adquisitivo o necesidad… Mientras sigue el dime que te diré, por estos lares regresamos a los días en que había que hacer malabares para encontrar un plátano o una libra de tomates, los puntos de venta de la Agricultura Urbana cierran las puertas con candado y las rastras dan la vuelta en U cuando encuentran a la “police” en la entrada del pueblo, diciéndoles que si no entregan la mercancía a Acopio pueden regresar por donde mismo vinieron si no quieren enfrentarse a la multa y/o el decomiso.

Si bien uno debe hacer yoga para no ahorcar al que vende la piña o el aguacate a 1 CUC, y sueñe con el día en que no deba tararear el estribillo aquel de que “el precio de la vida sube otra vez”, en lo que el palo va y viene (como diría mi abuelo) son los vianderos y los refrigeradores de uno los que permanecen vacíos, son las placitas de uno donde no encuentras ni un plátano macho aunque sea en una foto con moscas alrededor.

De nuevo vuelve el “psss, psss” cuando pasas por la calle donde vive el hombre del mamey y la calabaza, que te la sigue vendiendo, pero ahora con más misterio que una novela de Agatha Christie y los precios tan altos como la escalera que se necesita para subir al cielo. De nuevo vuelven los carros (el que tenga) a arrancar para Guayos, el Central, Cabaiguán y otros lugares de Sancti Spíritus porque allá “la comida está a patadas, baratísima y yo no puedo dejar caer mi negocio. ¡De eso nada!”.

En lo que la oferta y la demanda se ponen de acuerdo, en lo que Acopio y los cuentapropistas hacen las pases o se tiran los calderos, contemplo las obras de Arturo Montoto en la carpeta digital y recuerdo al profe: “la pintura tiene sabores, queridos míos”. Cierro los ojos e imagino degustar el platanito libre de maduración artificial, tentadoramente abierto sobre el muro derrumbado. Si por casualidad no fuera suficiente, busco la saciedad en los clásicos bodegones de Francisco de Zurbarán o en las obras contemporáneas de Reinier Usatorres, reproducidas en los artículos de Arte en Casa. Allí hay naranjas y limones, aguacates y melones… sin que el desabastecimiento me desvele.

 

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Acerca de Carlos Luis Sotolongo Puig

Joven reportero con alma de cronista y fotógrafo aficionado. Desde Trinidad de Cuba cuento historias a quienes decidan acompañarme.
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2 respuestas a Me llenaré la barriga con Montoto

  1. Iris Naranjo dijo:

    Carli te doy una sugerencia. No conozco si tu casa tiene patio de tierra, pero yo aquí en Miami preferí tener árboles frutales con semillas traídas de Trinidad que una linda piscina, al final estoy rodeada de agua. Nosotros tenemos racimos de platanos, guanábanas, mangos, ciruelas y dos matas de aguacates!!!, por el rededor del parqueo tenemos cocos y mi hijo le encanta tomar esa agua, en fin, hasta en masetas aquí veo en los balcones de apto ají cachucha sembrado. Yo recuerdo que en mi casa de Trinidad mi tío hacia ortalizas de lechugas y tomates!!!, creo que hay que regresar a esa época, la verdad yo se que el poder de la mente es grande, pero todo lo que deseas comer es execelente para la nutrición. Aquí hay de todo y todo el año, pero a mi me gustan mis frutos, porque se que estos son realmente orgánicos!!! Nosotros tenemos una máquina de moler carne como las antiguas de Cuba y con ella hacemos el “fufu”, con esos planos tiernos hacemos tostones y mariquitas, son deliciosos!!! Nada hijo hay que buscar alternativas!!!. Cuanto quisiera poder hacerte llegar mis frutas!!!! Esto que pones me frustra, se que mi país es agricologa, se da de todo y por tanto no debía faltar esas frutas y vegetales!!!
    Ya vendrán tiempos mejores!!!! Muchos cariños, Iris.

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  2. Viti dijo:

    ¡¡¡Brillante y contundente!!! Como debe ser, sin pelos en la lengua.
    Me encantaría que mas de uno que yo conozco, aquí en España, ROMÁNTICOS DE IDEOLOGÍAS UTÓPICAS trasnochadas y fracasadas e ignorantes de la realidad que viven el pueblo Cubano y Venezolano, se quitaran la venda de la ignorancia, dejaran de mirar para otro lado y tomaran contacto real con el pueblo, que a demás pusieran por unas semanas los pies en esa bendita tierra que tanto adoro y que se salieran de los circuitos turísticos, de las “Turistadas” de la Bodeguita del Medio y de los mojitos a pie de playa.
    Como decimos en mi pueblo:
    “A más de uno se le iba a quitar tanta tontería”

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