Estoy viva

Estoy viva

Foto: Carlos Luis Sotolongo Puig

A LTA, con la esperanza de que las palabras se transformen en el abrazo que la distancia me impide darte.

Cuando escuchas que México tembló y la ciudad se redujo a escombros se te encoge el alma, pero cuando sabes que un amigo (de esos imprescindibles) vive ahí, tu alma colapsa y tiemblas tanto como la ciudad.

Del otro lado de la pantalla de la computadora también se sufre y llora, más cuando buscas señales de vida en Messenger, en Facebook porque sabes que IMO no va funcionar, y no ves la luz verde encendida al lado de su nombre. Del otro lado de la pantalla, entonces, a uno se le va la vida.

“Dime cómo estás! Otro temblor ahora… Dios mío!!! Dame noticias, si? Besotes”, escribí para que no percibiera el nerviosismo que supone saberla en problemas mientras uno está al otro lado del mar, sin nada que hacer salvo esperar.

“Estoy viva, muy asustada, nos quedamos sin corriente y sin conexión. Por eso no escribí”.

Bastan solo esas dos palabras para respirar hondo y desbaratar el nudo atorado en la garganta: “estoy viva”. Y se me ocurren par de chistes, pero no es prudente en medio de la catástrofe, aunque sé la harían reír.

Dice que lloró mucho por nerviosismo, por pánico y por dolor. Yo lejos. Dice que tiene miedo a ratos, y que a duras penas durmió dos horas ayer. Yo lejos. Dice que se siente como corresponsal de guerra en un país devastado. Yo lejos.

“Muchos no pudieron evacuar y quedaron atrapados mientras las paredes crujían y los cristales caían estrepitosamente al suelo. Las lámparas parecían péndulos. Los edificios se sacudieron hacia los lados y a la vez, de arriba abajo, como si la tierra los quisiera despertar de un letargo de años”, escribe con los sentimientos a flor de piel.

Se me ocurre escribir (le) porque del otro lado de la pantalla también se sufre por no poder estar ahí para abrazarla y llevarle una foto del mar, una piedra de Trinidad, un pedazo del cienfueguero Muelle Real, un poema de Benedetti para tranquilizarla, para que no se derrumbe.

Solo alguien imprescindible es capaz de despertar este blog entumecido por la vagancia y el desencanto. Solo alguien imprescindible es capaz de devolverte el alma al cuerpo con solo dos palabras: “estoy viva”.

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4 Respuestas a “Estoy viva

  1. TE FALTO MENCIONARLE EL CAFE, QUE TAMBIEN ES IMPRESCINDIBLE PARA QUE ESTE VIVA!

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  2. Mi niño, tuve y tengo miedo, mentiría si te digo que ya no me sacudo cuando escucho un sonido fuerte, que duermo bien o que no tiemblo cuando escucho una alarma. Pero hay tantas personas que necesitan ayuda, que me he enfocado en ellas y en ayudar, y así mis miedos pasan a segundo plano. Te quiero, gracias por estar al pendiente. Y yo sé que las gracias sobran, y sé que escondiste tus nervios para no quebrantar más los míos. Un abrazoooooo

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