BUZÓN DE PALABRAS AJENAS

Arca de palabras robadasExisten letras que te salvan del naufragio, aunque no hayan sido escritas para ti. Mas, por esos designios de la existencia, algún misterio o fuerza sobrenatural las hace coincidir en las andanzas virtuales, las hace anclar en tu buzón electrónico o en el camino de algún conocido, quien, gentilmente, las comparte contigo.

Quizás sus autores nunca serán capaces de aquilatar cuánto bien han hecho las palabras que algún día les sirvieron para aliviar las catarsis personales, para imponerse continuar o recomenzar el sendero. Tal vez nunca lo sabrán, pero cada mensaje ha dispersado soledades, frustraciones, incertidumbres; incluso, ha devenido mapa para trazar líneas en el horizonte que algún día quisiera alcanzar.

Con la mayor de las licencias, empiezo a llenar este buzón de palabras ajenas. Llámenlo robo si lo desean…; un buzón que también ayudará a ordenar mis recuerdos algún día, a no olvidar episodios blancos y grises de mi vida y, sobre todo, a agradecer el bálsamo que fueron en su momento.