Archivo de la etiqueta: Isla nuestra de cada día

¡Actualiza!

ActualizaMe llama para requerirme que hace 15 días Isla nuestra de cada día no cuenta una historia nueva. Le explico que sucesos imprevistos me han llevado a recorrer kilómetros en un día y que a mi PC le dio un patatús —pobre infeliz, está vieja y cansada después de años de desgaste y un lustro de avatares universitarios—.

“No importa, niño: ¡actualiza!”, reclama. Me regaña en un comentario y vía telefónica. “Esta semana tampoco escribiste. ¿Es que tengo que ir desde Santa Clara a jalarte las orejas?”, me amenaza.

“Hija, es que las musas están de vacaciones”, le digo. Craso error porque entonces reparo que hablo con una de las dos inspiraciones de esta bitácora. “¿Cómo? ¡Ninguna de las dos estamos en días libres, que yo sepa! Si Cuba profunda es más comprensiva, yo no, y tengo que leer algo nuevo yaaaa”. Y me da un ultimátum de 24 horas.

Yo, niño bueno y obediente, escucho el consejo por aquello de que el que a buenas musas se arrima, sombra celestial lo cobija —¿o el refrán rezaba de otra manera?…—, abro una página en blanco y empiezo a escribir esta especie de disculpa pública para evitar recibir un botellazo letal.

Anuncios

Petición

PeticiónPara hoy no traigo una historia para recordar buenos momentos o compartir catarsis, sino una petición para quienes lean estas palabras en las redes sociales, el correo electrónico o escriban las coordenadas de la Isla nuestra de cada día.

Quiero que cada cual invoque a dioses, espíritus, muertos, estrellas, extraterrestres, energía, deidades yorubas, elementos de la naturaleza, Dios, Jesús, Jehová, la Virgen… en fin, en quien tengan puesta su confianza para que, de una manera u otra, todo lo bueno que existe dentro y fuera de este mundo ayude a alguien muy especial para mí.

Hace 48 horas está encamado y los pronósticos no son favorables porque un tumor le impone la cuenta atrás. Aquellos que saben de quién se trata, les ruego mantener en silencio su nombre porque este no es un post para llorar, sucitar el morbo o armar revuelos. Es simplemente una suerte de convocatoria para aliviar el dolor con la ayuda de fuerzas desconocidas, esos designios de la existencia que, inexplicablemente, ayudan a sortear tempestades imprevistas. No voy en busca de un milagro, sino de la conformidad para él y los suyos.

Después de intentos fallidos para obligarme a rellenar una cuartilla digital en blanco, caí de bruces, porque no puedo ir en contra del principio que esgrimí hace casi dos años, cuando decidí regalarme este blog: prefiero un post sincero a palabras insípidas, tiradas por los pelos, para complacer o quedar bien con mis lectores. Si alguien me hubiese dicho que escribiría algo así, le hubiese tildado de loco. Mas, por ese respeto y fe que tengo a los asiduos a esta cita semanal, es que tecleo este mensaje, sin cuidar mucho la estética o el estilo. Solo traduzco mi pensamiento en letras.

Disculpen si he defraudado a alguien esta semana, pero no logro hilvanar las ideas de forma coherente. A quienes decidan sumarse a mi oración o hacer la suya propia, les llegue mi agradecimiento. Para el próximo martes prometo seguir compartiendo historias.

Detalles

Detalles¿Qué escribir el último día del año?, esa pregunta me ha atormentado desde hace meses cuando descubrí que la suerte, o el destino, escogió el martes para despedir el 2013.

El año pasado, la primera jornada de enero recayó también en el tercer día de la semana. Entonces les conté que en estas fechas solo prefería despertar en casa. Soy enemigo de las reiteraciones, lo saben. “Lo escrito, escrito está”, sentenció Poncio Pilatos frente al Crucificado y reescribir sobre una historia sin tener semillas nuevas para enriquecerla resulta infértil; es mejor dejarla reposar tal cual está porque, al final, sólo terminas retocándole el maquillaje, nada más.

En octubre recibí un detalle de manos de un hermano que la vida me regaló, aunque nuestra sangre sea distinta. Celebrábamos el cumpleaños de una amiga. Desde la terraza donde estábamos se veían las majestuosas edificaciones enclavadas alrededor de la Plaza Mayor de Trinidad, un paisaje especial, casi mágico. Empezó a llover. Cuando escampó dos arcoíris nacieron de las lomas del Escambray, se alzaron por detrás de la torre del antiguo convento de San Francisco de Asís y se difuminaron con los colores del ocaso. “Miren -nos dijo él a mí y a mi amiga- les regalo un arcoíris cada uno”. Las franjas de tenues colores perduraron hasta el anochecer.

Ese día empecé a cocinar este post. Al principio pensé dedicarlo sólo a ese obsequio, pero en los últimos meses buenos amigos me han regalado nuevos detalles, justo a tiempo para levantarme e iluminarme.

Después del arcoíris de octubre aparecieron los poemas que, a modo de comentarios, me alentaron el día que publiqué sobre mi tercer naufragio, unas líneas escritas sólo para aliviar la catarsis y, a la postre, se convirtieron en una de las más comentados del año. Agradezco en especial los versos de Manuel Alberto, escritos para mí.

A principios de diciembre llegó mi primera exposición de fotografía, alegrías profesionales gracias a una criatura de isla, conocí personalmente a la bloguera-periodista que me nominó al LiebsterAward, un premio digital en la blogosfera; caminé la calle Obispo, en la Habana Vieja, con mis papis después de más de cinco años sin ir los tres juntos  la capital…. Y el equipaje de detalles creció.

Existen presencias permanentes en este recorrido. La primera de ellas es mi familia: unida -aunque a veces el mar se interpone-, sin pérdidas en 2013, gracias a la Divina Providencia; luego mis musas, mis amigos -los de verdad, pocos, pero fieles. Éste fue un año de mucha complicidad y, a pesar de todo, han permanecido-. Y están ustedes, quienes me regalan un ratico de sus martes y domingos para caminar por esta Isla nuestra de cada día y sumarse a Lente Compartido ya sea on-line, a través del correo electrónico o Facebook.

El sábado, después de almorzar con mis amigos, me encontré con uno que me dijo: “cuando el año termina bien significa que el próximo empezará mejor”. Si así fuera, y a juzgar por mi equipaje de detalles, el 2014 estará lleno de momentos especiales.

Desde esta islita que navega en los ciber-mares de las redes lleguen las felicitaciones, el agradecimiento y la invitación a continuar juntos cada semana, a invitar más amigos a nuestras citas, a buscar nuevos suscriptores, más voces para los comentarios… y, sobre todo, a seguir compartiendo historias. ¡Feliz y próspero 2014!

Nominado al Liebster Award

Nominado al Liebster AwardPor primera vez en un año y cuatro meses que lleva abierta Isla nuestra de cada día, decido romper el ritual de escribir los martes. Rosana es la buena culpable de esta violación porque ha nominado a esta islita que intenta mantenerse a flote en Internet al Liebster Award, un premio virtual donde eliges 11 blogs de tu agrado.

Me sorprende, lo juro. Primero porque esta bitácora viene a ser una especie de electrón suelto en la blogosfera cubana – la mayoría de mis seguidores, gracias miles a todos, sigan acompañándome, viven fuera de Cuba, y aún así dedican un pedacito del martes a leer mis letras-; segundo, porque Rosana y yo solo nos conocemos blogs mediante, y aún así decidió nominarme; tercero, porque esta nominación viene a ser una respuesta a aquellos que, incluso frente a frente, han mirado de reojo desde el principio a la Isla nuestra y le han presagiado el final. Gracias, Rosana, gracias miles.

Ya cumplí la primera regla del juego: agradecer a quien me nominó. Ahora me toca responder su cuestionario.

1. Tu palabra favorita Estrella

2. Un personaje que te parezca ha sido inspirado en tu vida  Beba, mi tía abuela, aunque tal vez no se valga…

3. Cinco verbos preferidos Amar, cantar, escribir, conversar, escuchar.

4. Cuéntame un secreto No puedo vivir sin la música.

5. Si pudieras reencarnar en un escritor/a famoso/a, ¿a quién escogerías? Gabriel García Márquez, sin dudas.

6. Lo que más te identifica de tu país La bandera: la adoro.

7. ¿Soledad o blog? ¿O las dos cosas? Pudiera decirse que este blog me ha sacudido un poco la soledad.

8. Una causa que defenderías sin pensarlo dos veces.  Mi felicidad.

9. Una persona por la que darías tu vida (no se vale la familia)  Por Patry, mi hermana negra del alma.

10. Esta es una pregunta comodín: declárale tu amor a algo o alguien Al café con leche!!!! Lo dejo todo por un vaso de café con leche!!!!! Te amo, mi corazón!!!! 😉

11. Si pudieras escoger un lugar para morir sería… Trinidad, la ciudad donde nací, para morir con los míos.

 (…)

Ahora me toca a mí nominar. Les confieso -aquí va otra locura- que a veces visito los blogs copiando la dirección electrónica en la barra de búsqueda, porque me da pena abrirlos desde mi página y no poder comentar los post por culpa de la conexión. No voy a nominar 11 blogs, solo los que más leo, porque tampoco son muchos, y no voy a nominar por gusto. Me falta Rosana, pero como ella me nominó, no puedo incluirla en la lista. ¡No es justo!

Taratatán… ya desfilan por la alfombra roja de Isla nuestra de cada día sus nominados al Liebster Award. Ellos son:

Botellas al mar y Cuba profunda (las pongo por orden alfabético para evitar celos jejeje): ellas son las musas de esta Isla, y lo seguirán siendo. Sobran palabras. 

Epicentros (aunque está pensando cambiar de nombre): Carlos Alejandro siempre me conmueve con sus post. Además, admiro su modestia.

El Nictálope: Por su osadía, por decir las cosas sin medias tintas, por su sabiduría.

Criatura de Isla: Sheyla es otra buena amiga que un buen día llegó para quedarse. No nos conocemos, pero muchas veces sus criaturas me han salvado del naufragio. A mi mami le encanta su blog.

Micro-crónicas y Yuris Nórido (fotografías): porque su autor dice mucho en pocas palabras, se luce con las letras y con el lente. Tampoco lo conozco, pero igual le sigo.

El caimán sin muela: lo leí por primera vez en Juventud Rebelde, este mayo, a propósito del Día de las madres. Desde entonces lo enlacé a mis tierras vecinas y lo acompaño desde el silencio. Seguro Enrique Milanés se preguntará ahora mismo: ¿quién es este chiquillo que me nomina?

Estos son los blogs que no pueden faltar por revisión cuando la conexión me lo permite. Hay otros, pero tienen plantillas que demoran mucho en descargar y apenas puedo leerlos. En fin, no voy a dar más explicaciones.

Aquí va el cuestionario, para seguir el orden lógico del juego, por si alguien se anima a responderlo.

1- ¿Cuál es la mayor locura que has hecho hasta ahora?

2- Para escribir, ¿el día o la noche?

3- Lo que nunca publicarías en tu blog sería…

4- Lo más degradable que te ha sucedido en el blog es…

5- ¿Qué libro, canción y pintura salvarías del naufragio final?

6- Tu número favorito

7- Si tuvieras la oportunidad, ¿a quién resucitarías?

8- Dime alguna manía tuya…

9- ¿Por quién matarías? (familia aparte)

10- La palabra que borrarías del idioma Español…

11- La última palabra que quisieras pronunciar…

¡Misión cumplida!